El
estado de la producción de arroz, y las acciones que se adoptan para
impulsarla, fue un tema prioritario de análisis hoy en el Consejo
Provincial de la Administración (CAP) en La Habana.
Esa provincia produce sólo el 33 por ciento del arroz que
consume, por lo cual es preciso aprovechar las tierras útiles para
plantar el cereal y las que están insuficientemente explotadas -como
las del sur- y mejorar los rendimientos.
Jorge Jiménez Rivera, jefe del cultivo en el territorio, explicó
que también se necesita culminar las inversiones previstas,
principalmente las de la electrificación, y contar con recursos como
equipos de bombeo y pizarras eléctricas, para terminar 12 de las 23
posiciones de producción previstas.
Dijo que están contratadas este año seis mil 896 hectáreas que
aportarán unas 24 mil toneladas del grano húmedo (con cáscara),
equivalentes a 12 mil 500 toneladas de arroz de consumo.
Pero la provincia requiere 34 mil toneladas para satisfacer las
demandas de la canasta básica, el consumo social y la venta
liberada, de ahí el reto que tiene La Habana, recalcó.
A ello se suma sustituir importaciones de ese alimento primordial
para los cubanos, cuyo precio actual en el mercado internacional es
de 500 dólares la tonelada, expresó Jiménez.
A su vez, Ricardo Concepción, vicepresidente del CAP, indicó que
otros aspectos por resolver son limpiar los canales que abastecen el
agua, recuperar todos los complejos arroceros, y eliminar de marabú
en las tierras del sur que fueron diseñadas para arroz.