El simbólico entierro de San Pedro, acompañado por el habitual
chubasco de la fecha y con la participación de miles de personas,
dio fin en la ciudad de Camagüey al San Juan camagüeyano 2010.
La ceremonia consiste en la procesión de un muñeco relleno con
aserrín que lleva el nombre del santo y es escoltado por plañideras,
quienes cargan un féretro improvisado a lo largo de las calles de
Camagüey al ritmo de las congas y el entusiasmo del pueblo, reporta
la AIN.
Luego del recorrido iniciado en la Plaza de los Trabajadores y
que culminó en la Plaza de la Caridad, el cuerpo inerte del
espantajo fue destruido para dar término a las festividades del
carnaval.
Emma Siló Castillo, una de las organizadoras de la actividad,
declaró a la AIN que el pueblo de Camagüey responde así a sus
tradiciones y expresó su reconocimiento a la comisión encargada de
la realización del San Juan.
Para Ana Cristina Varona Bandera, otra de las promotoras del
evento, el entierro de San Pedro es toda una leyenda que preserva el
patrimonio cultural de la ciudad.
Según la tradición, el entierro de este santo busca desechar todo
lo negativo acumulado en el transcurso de un año y de esta forma
recobrar el espíritu positivo en pos de la realización de las buenas
acciones humanas.
La fiesta del San Juan que comenzó el pasado 24 y concluyó
el 29, ofreció la imagen pintoresca de una ciudad, declarada
Patrimonio Cultural de la UNESCO, donde no faltó el desfile de
carrozas, comparsas y muñecones, además de bailables para contribuir
al esparcimiento y la recreación de la población.