Además de garantizar el riego sostenible del valle de Caujerí, el
trasvase Sabanalamar-Pozo Azul aportará numerosos beneficios
sociales al guantanamero municipio San Antonio del Sur, de la
provincia de Guantánamo aseguró este martes a la AIN el director de
inversiones de esa magna obra.
El ingeniero Laureano Chong, responsable de la Unidad Empresarial
de Base Norte-Sur Trasvase Guantánamo, explicó que, junto al tributo
de más de 10 millones de metros cúbicos de agua por año a ese plan
agrícola, la inversión protegerá de inundaciones a la población de
la cabecera del municipio.
Durante la época lluviosa, el río Sabanalamar -cuyo escurrimiento
promedio es de un metro cúbico por segundo- ocasiona cuantiosos
daños a la población que habita cerca de su desembocadura, a pocos
metros de la cabecera de este municipio costero-montañoso.
Al desviar el curso de esa corriente fluvial hacia la deprimida
presa Pozo Azul, el trasvase permitirá regular también el
vertimiento de una instalación similar, de mayor capacidad, desde la
cual hoy se bombea agua hasta la primera de ambas, a un costo
energético muy grande.
Los Asientos, como se nombra este último embalse, se utilizará
posteriormente con fines de abasto a la población.
El trasvase, que debe comenzar a funcionar a mediados de julio,
lleva aparejado otros progresos que elevarán el nivel de vida de
unas cinco mil personas, al triplicarse las producciones del valle y
entrar en funcionamiento a mediano plazo una mini hidroeléctrica, y
una industria de conservas.
También propiciará el ahorro de cuatro mil 800 megawatts-hora
(unos 900 mil pesos convertibles) anualmente, cuando se prescinda de
la Estación de Bombeo Los Asientos, y disminuyan en un tercio los
bombeos secundarios del sistema de riego.
En ese accidente geográfico de vital importancia para Guantánamo,
existen más de dos mil hectáreas irrigables, de las cuales, casi el
90 por ciento puede dedicarse a cultivos varios y ganadería. El
resto lo ocupan viales, cañadas, embalses, bateyes, cauces naturales
y maniguas.