Londres.—
Investigaciones especializadas sobre racismo y xenofobia en Reino
Unido apuntan hoy hacia un cambio en el mapa de la violencia y la
intolerancia racial hacia pueblos del interior y zonas rurales del
país europeo.
Un reciente informe del Instituto de Relaciones Raciales indica
que el análisis de unos 660 ataques racistas ocurridos el pasado año
sugiere un creciente desplazamiento de esos fenómenos hacia pueblos
y zonas rurales de Reino Unido, advierte el estudio publicado por la
prensa británica.