La marcha, convocada por el Frente Nacional de Resistencia
Popular (FNRP), comenzó en la Plaza de El Sol, en el oriente de esta
urbe, y culminó en las inmediaciones de la Casa de Gobierno.
Camiones repletos de efectivos del ejército y la policía llegaron
a los puntos de concentración de los manifestantes para tratar de
amedrentarlos, denunció Carlos H. Reyes, presidente del Bloque
Popular y líder del FNRP.
"Ellos lo que buscan es intimidar a la población, pero los
hondureños no debemos tener miedo", declaró Reyes, según PL.
Las marchas, vigilias, bloqueos de carreteras y otras acciones
comenzaron el fin de semana y se extendieron a otros departamentos,
donde miles de personas exigieron el retorno de Zelaya y la
convocatoria a una Asamblea Constituyente para transformar el país.
Por su parte, Carlos Reina, también dirigente del FNRP, calificó
de terrible la situación un año después de los sucesos golpistas, y
denunció la continuación de la violencia y de los asesinatos
selectivos en el país.