Esta veterana cederista asegura que "es revolucionaria antes del
triunfo de la Revolución". A su memoria llegan momentos de cuando
participó en huelgas estudiantiles y protestas contra el régimen
batistiano, sin olvidar los sucesos del 26 de julio de 1953.
El asalto al Cuartel Moncada la sorprende como enfermera en el
Hospital Saturnino Lora, en Santiago de Cuba. "Ayudé a vestir a los
rebeldes asaltantes con ropas de enfermos para ocultarlos de la
policía batistiana. Fueron momentos inolvidables", comenta.
Recuerda el 28 de septiembre de 1960, cuando Fidel llamó al
pueblo a crear los Comité de Vigilancia Revolucionaria —embrión de
lo que luego fueron los CDR—, y confiesa su participación en la
organización de los Comités. Desde entonces la vida de Soledad ha
estado ceñida a la mayor organización de masas del país, lo que la
hace merecedora de respeto y admiración en el barrio, también en el
sector de la Salud donde trabajó más de 50 años de forma
ininterrumpida.
Aunque la jubilación y las arrugas le dan a esta mujer suficiente
crédito para el descanso, se mantiene ¡con la guardia en alto!
Resulta imposible creer que con 88 años de edad, sea la secretaria
de vigilancia —hace más de dos décadas—, del CDR No.11 Raúl Cepero
Bonilla, de la Zona 32, en el municipio capitalino de Plaza de la
Revolución, del que también en otra época fue presidenta.
"Ahora que veo mejor, seguiré alerta hasta el último día de mi
vida. Me siento con energía para atender a los pajaritos, las
plantas, leer, ir a la bodega, hacer visitas, dar un consejo, ayudar
a un niño..., todo sin descuidar la guardia cederista".
Un alto en la conversación fue posible para comprobar que Soledad
no está sola, permanece acompañada de familiares y vecinos que la
ayudan, entre otras cosas, a cumplir las tareas del Comité. La
presencia de Susana, una vecina, lo confirma, quien al conocer de la
entrevista, sin perder tiempo, nos entregó una carpeta y dijo: "Aquí
está la vida de Soledad". Más de 20 diplomas, reconocimientos,
certificados y distinciones avalan tantos años consagrados a la
Salud y los CDR.
Consciente de que los tiempos han cambiado, Soledad reitera la
necesidad de que los Comités redoblen la guardia popular y trabajen
en la prevención de delitos e indisciplinas sociales. "Tenemos que
multiplicarnos en cada cuadra para que los CDR continuén siendo
salvaguarda de la Revolución".