No bastó en Sudáfrica el escándalo de la subtitular selección
francesa contagiada por las locuras de su técnico y los conflictos
internos desatados a raíz de su pobre actuación, ni siquiera la
eliminación de los anfitriones. Estos sucesos primerizos requerían
un detonante y ese fue el partido de ayer.
No podían los italianos hilvanar más de dos toques en el medio
campo, superados por sus rivales en intensidad, y criterio a la hora
de mover el balón bajo la dirección de Strba. Así se capitalizó el
primer gol: Kucka se anticipó a un balón del rival y sirvió en
profundidad a Vittek, quien puso el 1-0 con disparo raso.
En una segunda mitad no apta para cardíacos, los cambios
introducidos por Lippi tenían más de empuje y casta que de gol.
Vittek hizo su segundo ante un vetusto e inocente Cannavaro (36
años), lo mismo que el recién ingresado Kopunek. Di Natale y
Quagliarella descontaron, pero la monarquía transalpina ya estaba
derrumbada. La otra cara, Paraguay, se aferró a un empate a cero con
Nueva Zelanda, mantuvo a Sudamérica con el casillero de las derrotas
inmaculado y pasó como líder del F.
Resultados del jueves: Grupo E: Holanda, 2-Camerún, 1
(Robin Van Persie min 36, Samuel Eto'o min 65, Klaas-Jan Huntelaar
min 83); Japón, 3-Dinamarca, 1 (Keisuke Honda min 17, Yasuhito Endo
min 30, Shinji Okazaki min 87, Jon Dahl Tomasson min 81). Grupo
F: Paraguay, 0-Nueva Zelanda, 0; Eslovaquia, 3-Italia, 2 (Vittek
min 25, 73, Di Natale 81, Kopúnek 89 y Quagliarella 90 + 2).