Hasta el momento, los caribeños ostentan una posición
privilegiada en el grupo D, por encima de teutones y polacos. En el
resto de los grupos, si le echamos un vistazo a las cinco ediciones
anteriores de la Liga, lideran las selecciones que históricamente se
han plantado bien en ese periodo.
Brasil, oro del 2005 al 2007 —interrumpido por Estados Unidos en
el 2008— y nuevamente rey en la campaña siguiente, lleva la
delantera en la actual llave A, seguido por Bulgaria, que en el
quinquenio mencionado ha navegado entre el cuarto y el séptimo
escaños, con una pobre actuación el año pasado, al concluir décima.
Serbia (hasta el 2006 competía como Serbia y Montenegro), puntera
en el grupo B, ha sentado pauta con sus medallas de plata en el
2005, 2008 y 2009, frente a una recaída al décimo peldaño tres
ediciones atrás. Sin embargo, Italia, que en un tiempo fue monarca
indiscutible, ahora escolta a los serbios, y como muestra de su
depauperación aparecen sus puestos del sexto al décimo en las
últimas contiendas.
Rusia, a la cabeza de la poule C, se ha mantenido del segundo al
tercer peldaños en las cinco lides precedentes, detrás de brasileños
y serbios. Faltó a la cita del 2005, mas ahora posee el único elenco
invicto (6-0) en la Liga, escoltado por Estados Unidos, titular del
certamen en el 2008 y campeón olímpico de Beijing, por debajo de lo
que fue con su sexta posición en el 2009.
En torno a Cuba, la historia es conocida. Bajó al décimo dos años
atrás y el pasado terminó cuarta, en una finalísima efectuada en
Belgrado, donde precisamente las medallas correspondieron a los tres
gigantes: Brasil, Serbia y Rusia.
El choque de los nuestros hoy con Alemania, a las 2:00 p.m. (hora
de Cuba), será transmitido en vivo por el canal Cubavisión. La
programación la completan: Grupo A: Holanda-Brasil, Bulgaria-Sudcorea.
Llave B: Francia-Italia, Serbia-China. Zona C:
Rusia-Egipto, Estados Unidos-Finlandia. Poule D:
Polonia-Argentina.