BUCAREst, 23 de
junio.— El Gobierno rumano anunció hoy el incremento de nuevos
impuestos como condición del Fondo Monetario Internacional (FMI),
para que el país del sudeste europeo pueda acceder a los préstamos
otorgados por dicho organismo financiero, reportó PL.
La medida incluye la introducción de nuevas tasas sobre las
subvenciones que dan los patronos para comidas y vacaciones a los
trabajadores, y más gravámenes para los propietarios de varias
viviendas sin alquilar.
En el marco de las políticas anticrisis, el Gobierno rumano
aprobó recientemente la reducción de salarios públicos en un 25% y
las pensiones en 15%, además de anunciar el despido de al menos 70
000 funcionarios.
De no aprobarse estas nuevas medidas, precisan medios de prensa
locales, Rumania no recibirá los más de 8 000 millones de euros que
le quedan por ingresar para evitar que el país más pobre de la Unión
Europea, junto con Bulgaria, caiga en la bancarrota.
Las medidas de ajuste, consideradas por muchos economistas de
inevitables, han estado acompañadas por numerosas críticas y
protestas callejeras.