Debido al reordenamiento del transporte, la rama ferroviaria
mueve el 80 por ciento de las mercancías que genera Cienfuegos, una
de las provincias más industrializada de Cuba.
Las transportaciones a larga distancia, como en el caso de la
harina de trigo, procesada aquí y trasegada hacia nueve provincias
cubanas, recaen en el ferrocarril.
Una sola casilla ferroviaria admite unos mil 200 sacos de harina,
contados y cargados por los seis estibadores de las tres brigadas de
carga del Molino de Cereales de Cienfuegos, donde han implantado
record de manipular 162 casetas en un mes, indicó Miguel Martínez
González, jefe de área de ensaque.
Igual ocurre con los altos volúmenes de productos fabricados en
el territorio, al estilo del cemento, cuyo movimiento de no ser
mayoritariamente por ferrocarril, requeriría entonces de una gran
flotilla de transporte automotor, pues cada camión asimila la mitad
de un vagón.
También los azucares destinados a la exportación llegan en silos
ferroviarios desde los ingenios más distantes, mientras el
combustible por tren es una manera mucho más económica de mover el
carburante.
José Ramón Rodríguez Silverio, vicepresidente del Consejo de
Administración en el Poder Popular Provincial, manifestó a la AIN
que por la forma alargada del país, y estar Cienfuegos ubicado en el
centro, posibilita enlazar por vías férreas varios puntos alejados.
Esto es favorable, sobre todo por ser el ferrocarril un medio más
rentable y eficiente en comparación con el automotor.
Rodríguez Silverio señaló además que, al reordenar el transporte
automotor en 16 bases, la provincia pudo ahorrar más de 54
toneladas de combustible mensuales sin dejar de trasegar los
productos.