Predominantemente productora de viandas, hortalizas y frutas,
Ciego de Ávila encamina sus pasos para llevar también a planos
similares el cultivo de granos, con la inspiración de ser provincia
destacada en la emulación por el 26 de Julio.
Con suficientes tierras y fuerza laboral, experiencia y dominio
de la ciencia, el territorio emprende amplios planes de siembra de
arroz y frijoles para su autoabastecimiento y el aporte al balance
nacional, reporta la AIN.
La mejor muestra es la plantación, desde enero hasta la fecha, de
más de tres mil 500 hectáreas de arroz, cifra por encima de lo
plantado en 2009, lo cual pone a los agricultores en condiciones de
alcanzar la superficie récord de siete mil hectáreas antes del
cierre de agosto.
El área total fijada aún está por debajo de la requerida, pues la
provincia necesita cada año unas 25 mil toneladas del cereal
descascarado para satisfacer la canasta familiar, el consumo social
y las ventas en los mercados agropecuarios estatales.
Cosechar ese volumen en el territorio significaría economizar
unos 14 millones de dólares, según los precios del grano en el
mercado exterior, comentó Benito Migoya, delegado de la Agricultura.
Para lograr este objetivo, los plantíos están extendidos a los 10
municipios, incluidos Bolivia y Chambas, donde prosperan los dos
primeros polos arroceros de la provincia.
Yuliska Ramírez Burgo, directora de la empresa Máximo Gómez,
encargada de atender a los arroceros, considera que la iniciativa ha
prendido en cada comunidad y se buscan soluciones para disponer de
más secaderos.
Se distingue la cooperativa de crédito y servicios Máximo Gómez,
de Chambas, que emplea el fomento por posturas trasplantadas y los
rendimientos están por encima de la media provincial, de 3,2
toneladas por hectárea, señala su presidente, Delfín Matías Pulido.
Los campesinos preparan además las condiciones para plantar seis
mil hectáreas de frijoles a partir de septiembre, sin abandonar el
cultivo de maíz y soya, que también sustituyen importaciones y
generan exportaciones.