El más alto nivel de endemismo de la fauna de Cuba pertenece a
los moluscos terrestres, que suman casi mil 300 especies
identificadas por la ciencia.
Alejandro Fernández, especialista de Recursos Naturales del
Centro de Investigaciones y Servicios Ambientales y Tecnológicos (CISAT),
informó que esta característica alcanza al 96,1 por ciento de los
caracoles cubanos, reporta la AIN.
La familia Uricoptidae es la agrupación de mayor complejidad,
señaló Fernández, pues de los 44 géneros clasificados y 504
especies, la inmensa mayoría resultan poblaciones regionales o con
áreas biogeográficas sumamente restringidas.
Ejemplos de tan significativa circunstancia, que demanda extremo
cuidado para su conservación y reproducción, son los del género
Idiostemma, con nichos pequeños en zonas de las provincias de
Guantánamo, Granma, Santiago de Cuba y Holguín.
En el caso de Holguín, precisó, hay nuevas colonias localizadas
en varios municipios, especialmente en los costeros con predominio
de formaciones geológicas calizas.
Representantes de ese alto nivel de endemismo en Holguín son las
polímitas y sus seis variantes, famosas mundialmente por la belleza
de sus colores y hábitos arbóreos.
Carlos Peña, también especialista del CISAT, apuntó que la acción
del hombre en los frágiles ecosistemas donde viven esos moluscos es
la mayor amenaza para esas especies.