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Tras la búsqueda de producciones más ecológicas y
saludables Promover diferentes
experiencias en la confección de materia orgánica, el humus de
lombriz y otras alternativas agroecológicas, deviene prioridad en
estas tierras
ARMANDO SÁEZ CHÁVEZ
CIENFUEGOS.— Cuando los Rey-Novoa llegaron a San Juan, esta finca
poseía un paisaje privilegiado, aunque sus tierras estaban muy
deprimidas por la sobreexplotación cañera de otros tiempos, pero
nada los detuvo; los obstáculos fueron solo un incentivo más para
incorporar a sus experiencias en el cultivo del arroz el manejo de
la masa vacuna, incluyendo la ceba de toro.
Jesús
explica las características del pull de microorganismos benéficos.
"La primera tarea fue un esquema de suelo para conocer sus
características y lo que debíamos hacer a fin de mejorarlo a partir
de técnicas agroecológicas, una práctica por la que abogamos todos",
explicó Jesús Rey, uno de los promotores más activos en la
Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Dionisio San Román,
comprometida con la agricultura suburbana del municipio cabecera.
La siembra de pastos y la confección de barreras vivas fueron los
primeros pasos. Según estudios realizados, el resultado bioquímico
de la leche de vaca es directamente proporcional a la calidad del
suelo, de modo que teniendo en cuenta estos preceptos, le prestamos
mucha atención a la base alimentaria, señala Jesús.
"Nos interesan mucho los niveles de producción, pero sin
desatender el medio, de ahí nuestro empeño en mejorar la
constitución de los suelos y evitar la contaminación, sobre todo de
las cuencas hidrográficas que desembocan en la Bahía de Jagua, a
pocos kilómetros de aquí", precisa Mayelín Rey.
CIENCIA Y TÉCNICA A LA ORDEN
Bajo una enredadera están muy bien distribuidos los bancos
rústicos que conforman el aula de la finca. Aquí se reúnen con
regularidad cooperativistas de la zona para hablar de agroecología.
El
aula rústica de la finca San Juan siempre está presta para capacitar
a los cooperativistas de la zona.
Allí se exponen y analizan las mejores experiencias en la
confección de materia orgánica, el humus de lombriz y otras
alternativas como la de producir poll de microorganismos benéficos (PMB).
Con la asesoría de sus hermanas Mayelyn y Danelys, Jesús (el
padre) ofrece detalles de este compuesto de probada eficacia no solo
para el cultivo de plantas, si no para la salud de los animales,
especialmente la masa porcina y los terneros.
"El principio de los PMB —explicó— está basado en la elevada
capacidad de colonización que exhiben las especies, y que de forma
natural tienen su desarrollo en la hojarasca y a pocos centímetros
de la superficie. La materia recolectada es transferida a medios con
suficiente sustrato —polvo de arroz, miel de purga y agua— en busca
de un crecimiento acelerado. Obtenemos un producto de elevada
estabilidad, rico en enzimas, fitohormonas y microorganismos de
diversas familias".
De más está decir que en la finca San Juan han comprobado la
efectividad del PMB, cuyas principales funciones van dirigidas a la
fijación del nitrógeno atmosférico, así como a la acelerada
descomposición de desechos orgánicos y residuos, sin llegar al
estado de putrefacción.
"Pero además facilita la solubilidad de fuentes de nutrientes, la
degradación de tóxicos —incluyendo pesticidas—, y la producción de
antibióticos y otros componentes bioactivos. También hay resultados
prometedores en la aplicación contra la diarrea en cerdos pequeños.
Resulta un magnífico repelente para las moscas", agregó Jesús.
Y como las neuronas de los Rey-Novoa siempre están intranquilas,
ahora incursionan en un nuevo proyecto: la construcción de un biogas
con recursos propios que utilizará bostas de las reses y otras
excretas. Con este artefacto cierran el ciclo de conversión de la
materia orgánica como formadora de suelo. |