Ganancia neta para el desarrollo porcino

VENTURA DE JESÚS

UNIÓN DE REYES, Matanzas.— Los llamados microconvenios o convenios familiares se han convertido en la nota de alivio para la poco favorable situación que hoy presenta la provincia de Matanzas con la producción de carne de cerdo.

Foto del autorCon la llegada de los diez cerditos muchas cosas cambiaron en casa de Magaly.

Es un proyecto viable y uno de los de mejor acogida entre las diferentes modalidades de convenios firmados con Porcino. Consiste en un acuerdo de ceba al destete por medio del cual los campesinos contratan entre cinco y diez puercos, una cantidad más llevadera desde el punto de vista de la alimentación, mejor atención a los animales e inferior impacto ambiental.

Con la condición de que la familia entregue una o media tonelada de carne, esta variante adquiere cada vez mayores adeptos en el territorio y demuestra que no es preciso contar con cuantiosos recursos para incursionar en la ceba al destete.

Entre otros beneficios, con este nuevo procedimiento no se muere casi ningún cerdo, lo que contrasta con la alta mortalidad que registraba la Empresa Porcina de Matanzas durante el periodo de cría. Anteriormente se perdía el 25% y ahora, de los 1 494 cerdos contratados al destete solo han muerto dos. Eso es ganancia neta, asegura David Becerra, director de la entidad.

LOS DIEZ CERDITOS

Magaly se mueve con una prisa impropia para su edad. Después de abrir la portezuela del corral procura acomodar el alimento en el improvisado comedero, deseo realmente imposible ante el arrebato de los diez pequeños cerdos.

"Nunca en mi vida crié animales de corral y resulta una tarea ardua porque así de pequeños llevan mucha atención. Debo ser cuidadosa con la alimentación. Por suerte ninguno se ha enfermado y casi han duplicado su peso".

Similar ajetreo hay en casa del matrimonio de Odalys Ramírez y Adel López. También ellos se encargaron de diez cerdos con menos de 35 días de nacidos. Lo primero que hicimos –dice él— fue crear ciertas condiciones para su cuidado, pues esta responsabilidad demanda mucho esmero.

Acostumbrado a la cría de puercos, para Adel la fórmula del éxito es que no falte la comida. "Eso de que las sobras engordan es un cuento. Hay que sembrar y utilizar cuanto sea útil para que el animal prospere, sobre todo a partir de los 60 kilos".

NO DEPENDER ÚNICAMENTE DEL PIENSO

Los 140 puerquitos al destete contratados por los llamados microconvenios o convenios familiares están todos vivos, asegura Juan Oramas Dévora, presidente de la CPA. "Priorizamos esta variante al destete en la cual ya están involucradas 18 familias y pueden integrarse todos los campesinos que deseen, a fin de descongestionar la parte estatal.

"Otros trabajadores han expresado su intención de acogerse al convenio. En principio debemos aportar unas 30 toneladas de carne, aunque pensamos que, si las cosas marchan bien y cada uno de los 146 obreros contratados adquiere 10 puercos cada semestre, la Cooperativa podría entregar unas 200 toneladas al año".

Oramas considera que dicha modalidad es ideal para mejorar la producción porcina en el territorio, pero reconoce que independientemente del tipo de convenio, el camino más seguro está en la siembra de yuca, boniato, caña, y al propio tiempo aprovechar los residuos de las cosechas de otros cultivos. "No debemos depender únicamente del pienso".

David Becerra considera que los convenios de ceba al destete —incluido el familiar, con menos animales— pueden reanimar el programa de desarrollo porcino por el razonable ahorro que se logra en muchos sentidos.

El territorio cerró el 2009 con un notable incumplimiento y en lo que va de año debe unas 290 toneladas en relación con el plan. En manos del sector cooperativo y campesino de Matanzas está la posibilidad de contribuir decisivamente a revertir la realidad que hoy presenta la provincia con la producción de carne de cerdo.

 

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