El ascenso de las materias orgánicas existentes en los suelos
tratados con técnicas agroecológicas por más de una década, reafirma
la efectividad de estas prácticas generalizadas en Cuba y con buenos
resultados en Villa Clara.
La recuperación de las cualidades nutricionales del sustrato a
partir del uso de los biopreparados se manifiesta en el incremento
de los valores que reportan los diferentes estudios realizados,
comentó a la AIN Eleidys Díaz, investigadora del Laboratorio de
Suelos de la provincia.
El empleo sostenido de las leguminosas como abonos verdes, la
construcción de terrazas en las laderas de las montañas y la
aplicación sistemática de humus de lombriz y compost son las
acciones más extendidas, y con mejores resultados, acotó.
Los miembros de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños
de Villa Clara figuran entre los primeros en aplicar esas prácticas
en la Isla, y en las fincas de los fundadores los niveles de
fósforo, nitrógeno y potasio reportan después de 10 años un ascenso
superior al 30 por ciento, agregó.
Genaro González, iniciador del movimiento agroecológico en el
país, aseguró que gracias a la reducción de los fertilizantes y
herbicidas químicos, y al aumento de los compuestos orgánicos,
mantiene en producción la finca formada por suelos pardos grisáceos.
Estas tierras por naturaleza tienen baja fertilidad, lo que se
acrecienta por el monocultivo del café durante muchos años, además
al tener poca resistencia se degradan con facilidad, el agua de la
lluvia y los regadíos arrastran los nutrientes y contribuyen a la
erosión, explicó.
Desde hace una década construyo terrazas en las laderas de las
lomas, en los bordes siempre mantengo siembras de arbustos para
evitar la desnutrición de la tierra, y ahora logro buenas cosechas
de granos, vegetales y frutas, lo que antes me resultaba imposible,
concluyó González.