La sequía que azota a Cuba desde hace más de un año, urgió a las
autoridades de la provincia de Ciego de Ávila a reforzar el control
sobre el gasto de agua potable y su uso racional y óptimo.
Para favorecer el manto freático, en los barrios del norte y el
oeste de la ciudad capital se reajustó el bombeo del líquido con
nuevos horarios, reporta la AIN.
Sergio Barrios, delegado de Recursos Hidráulicos, informó que el
ensayo en esas zonas comprende a la población y entidades
económicas, enfilado además al beneficio del centro de la urbe.
La medida forma parte de un programa puesto en práctica por el
Consejo de la Administración Provincial para preservar las aguas
subterráneas del territorio, entre las mayores del archipiélago
cubano.
En alarma o alerta figuran nueve de los 15 sectores
hidrogeológicos, debido a la sequedad iniciada en noviembre de 2008,
intensificada en 2009 y que continúa en la actual temporada.
El área subterránea número Cinco, enmarcada entre las ciudades de
Ciego de Ávila y Morón, es la más afectada pues en ella están el
principal acueducto del territorio y otros numerosos pozos, además
de salideros en las envejecidas redes y despilfarro de agua en
algunos lugares.
Para proteger los recursos hídricos fue regulado el
funcionamiento de 13 estaciones de bombeo en plantaciones
agropecuarias de esa zona, indicó Emilio Varela, dirigente de la
Agricultura.
Dijo que en todas las entidades del sector y cooperativas de
campesinos se extreman las acciones para aprovechar eficientemente
la irrigación y economizar también energía eléctrica.
Las cinco presas acumulan solo el 32 por ciento de su capacidad
total, incluida Sabanas Nuevas, que cuenta solo con el siete por
ciento de su llenado.
El déficit de lluvias ha ocasionado bajos rendimientos de
plátano, caña de azúcar y leche de vaca, y obligó al traslado de
agua en camiones-cisterna a rebaños vacunos y algunas comunidades.