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Traslado de colmenas
Operación de salvamento
EUGENIO PÉREZ ALMARALES
El jeep avanza lentamente sobre hierba seca, terrones y polvo, a
veces buscando la huella de anteriores andanzas. Dejamos atrás al
centro urbano de Río Cauto, provincia de Granma. Faltan unos 20
kilómetros para llegar a los manglares, la salvación para miles de
colmenas de estas tierras, amenazadas por la sequía.
Muchas
colmenas ya están a buen resguardo. Fotos del autor
La trashumancia —práctica de trasladar animales en busca de
mejores condiciones— es ancestral entre apicultores del orbe; y en
este territorio cada vez exige mayor masividad. "Este año los
granmenses ya impusieron récord, al sobrepasar las 2 500 colmenas
reubicadas temporalmente en esta región costera", explica el doctor
en medicina veterinaria Raúl Sierra Fonseca, jefe de producción de
la unidad provincial de la Empresa Cubana de Apicultura.
En una apartada zona del municipio montañoso de Guisa, un grupo
de apicultores se empeña en evitar que una cañada incomunique la
zona de los colmenares cuando lleguen las esperadas lluvias. Para
ello, en estos momentos trasladan las colmenas con la mayor rapidez
posible, pero sin afectar la vida de las abejas.
“La
operación de traslado marcha bien hasta el momento”, afirma el
doctor Raúl Sierra.
DIÁLOGOS ENTRE AGUIJONES
Henry Fajardo Rosales, de la cooperativa Desembarco del Granma,
desde hace días no duerme en su casa, en Victorino, a unos 20
kilómetros sierra adentro, en el municipio de Guisa. Es preciso
atender las abejas y patrullar la zona, para evitar ataques de
cuatreros, que en ocasiones roban la miel y destruyen apiarios.
"En cinco años he logrado cien colmenas. En el 2009 cumplí mi
plan, de tres toneladas de miel, y espero llegar a cinco en el 2010,
pero con sequía y escasas floraciones, no es nada fácil, por eso
tenemos que multiplicar los esfuerzos", comenta.
Añade que de diciembre a marzo —enero especialmente— es la peor
etapa para la apicultura en la Sierra Maestra, porque "cuando entra
un frente frío cae una llovizna finita, a veces durante siete u ocho
días seguidos y mata muchas abejas. En esa etapa me fui para Jiguaní,
con la esperanza puesta en el romerillo ".
La
flor del mangle da una excelente miel.
Delio Cordoví Téllez, con 60 años de edad y más de 30 en estos
trajines, asegura que "a veces la edad afloja el cuerpo, pero no el
espíritu" y por eso sigue en la faena, "aunque antes teníamos mayor
producción, porque llovía más".
¿Trasladar las colmenas no es arriesgarse a perder las abejas, en
lugares desconocidos por ellas?, le pregunto.
Cordoví sonríe, y explica que no, pues "la transportación se hace
al amanecer o al atardecer y dejamos una o dos colmenas, para que
recojan las abejas ausentes a la hora de partir. Las cargamos a los
camiones y las tapamos con mantas. Al situarlas en el nuevo
emplazamiento, no importa dónde sea, ellas siempre regresarán a la
colmena".
MARABÚ, SALITRE Y ESPERANZAS
Gilberto Guerra es el guía de nuestra expedición rumbo a la
cenagosa costa del Golfo de Guacanayabo; él conoce como a su barrio
el laberinto de caminos, trillos y marabuzales.
Allí Raúl y Gilberto revisan emplazamientos, situados en lugares
altos, para que no se inunden. Con cuidado, pero sin miedo, extraen
panales, examinan la vitalidad de las colmenas, su nivel de
producción, el color de la cera...
"La operación va bien. No hay mucha miel ahora, pero no morirán",
apunta el doctor Sierra.
Pero sobrevivir no es suficiente. Es imprescindible avanzar, y
con ese propósito fomentan plantas melíferas en 55 viveros, elevan
la multiplicación de abejas reina —que pasará este año de 13 000 a
17 000— para fortalecer colmenas, entre otras acciones en marcha.
Aunque el camino no será "miel sobre hojuelas", los apicultores
en esta provincia, confían en concluir diciembre con 900 toneladas y
aspiran a lograr la cifra histórica, de 1 158 toneladas, alcanzada
ya por el territorio en 1988. Mas, por ahora, están conscientes de
que el reto consiste en preservar con prontitud las colmenas para
que cuando lleguen las lluvias, las abejas —lejos del peligro—,
continúen con sus producciones. |