Las sospechas de que el volumen de crudo derramado en el golfo de
México es mayor que lo informado por la British Petroleum (BP) dan
un nuevo toque a la tragedia que vive la región, reporta Prensa
Latina.
La filtración de un documento interno de la petrolera, que sitúa
el líquido vertido en cerca de 100 mil barriles diarios (20 veces
mayor a lo informado), incentivó la repulsa entre los afectados y
las autoridades estadounidenses.
El legislador Ed Markey abordó la situación este domingo en
declaraciones a la cadena NBC.
Inicialmente dijeron que eran sólo mil barriles, después dijeron
que eran cinco mil barriles, ahora serían hasta 100 mil barriles,
indicó Markey, quien calificó a la firma británica de mentirosa e
incompetente.
Al respecto, Robert Wine, vocero de BP, sostuvo que lo planteado
por el congresista es una tergiversación completa de lo que estamos
diciendo y no se ajusta en nada con la cantidad de petróleo que se
está derramando en este momento.
Por otra parte, los afectados por la mayor tragedia ambiental en
la historia de Estados Unidos comenzaron a cobrar del fondo de 20
mil millones de dólares creado la semana anterior por el consorcio
petrolero.
Hasta hoy la empresa recibió 65 mil demandas por daños y contestó
32 mil, por un total de 105 millones de dólares, indicó un vocero de
BP.
En esta área también surgen nuevas complicaciones, pues comienzan
a surgir algunas demandas de compensación que motivan dudas, como
una presentada en Nueva Orleans por un club de striptease, el Mimosa
Dancing Club, cuyos dueños alegan que el vertido les hizo perder
clientes.
La gravedad del escape de petróleo llevó, además, a varias
personalidades del espectáculo, actrices y cantantes, entre ellos la
actriz Cameron Diaz, y los cantantes Lenny Kravitz y Justin Bieber,
a celebrar hoy un telemaratón para apoyar a los afectados y las
operaciones de limpiezas.
En otra arista de la tragedia, un grupo de empresas de la
industria petrolera presentó este lunes un recurso en una corte de
Nueva Orleans contra la moratoria de la exploración petrolera por
seis meses emitida por el presidente Barack Obama.
Las firmas, que facilitan servicios de embarcaciones y otros a
las compañías petroleras, aseguran que la prohibición afectará
irreparablemente sus negocios.
En su demanda las entidades sostienen que Washington no tiene
pruebas de que las perforaciones supongan un peligro para la región.