Pedro Núñez Mosquera, embajador de Cuba ante la Organización de
Naciones Unidas (ONU), afirmó hoy que EE.UU. mantiene su dominio
político y social sobre Puerto Rico, aunque este tiene su propia
identidad nacional y cultural.
Al intervenir ante el Comité Especial de Descolonización -en la
instancia internacional-, Núñez Mosquera destacó que los boricuas
continuarán sin poder ejercer su legítimo derecho a la genuina
autodeterminación, mientras EE.UU. mantenga en esa isla el dominio
económico y político, informa Prensa Latina.
Resulta muy ilustrativo, dijo, el elevado nivel de atención e
interés que suscita la consideración de la cuestión colonial de
Puerto Rico, no sólo en el marco de la ONU, sino además entre las
diversas fuerzas políticas y sociales puertorriqueñas.
El diplomático cubano presentó un proyecto de resolución, sobre
la situación borinqueña, copatrocinado por Ecuador, Nicaragua y
Venezuela, justo en el contexto del aniversario 50 de la aprobación
por la Asamblea General de la resolución 1514, texto sustantivo para
la causa de la descolonización.
En el documento, se exige a Washington asumir su responsabilidad
de propiciar un proceso que permita a los boricuas ejercer su
derecho inalienable a la autodeterminación.
Durante otra intervención en una reunión del alto nivel sobre
crimen transnacional organizado, Núñez Mosquera rechazó la
pretensión de utilizar el problema del combate contra ese flagelo
como pretexto para imponer el concepto de soberanía limitada.
Aseveró que tales intentos tratan de sobredimensionar el
fenómeno, bajo el argumento de que afecta la estabilidad y la paz
regional o internacional, y sostuvo que su tratamiento no
corresponde al Consejo de Seguridad.
El combate contra esos actos -particularmente el crimen
transnacional organizado- pasa primero por la lucha contra el
subdesarrollo y por el establecimiento de un orden económico
internacional más justo y equitativo, declaró el embajador cubano,
citado por Prensa Latina.
Advirtió sobre los intentos de utilizar el problema para tratar
de imponer el concepto de soberanía limitada y rechazó la confección
de listas espurias sobre países que supuestamente violentos.
Aseguró que estos mecanismos operan al margen del sistema de la
ONU y no son más que instrumentos de presión política para castigar
a Gobiernos que no cumplen con las orientaciones de EE.UU.