Cuba rechazó en Naciones Unidas la pretensión de utilizar el
problema del combate contra el crimen transnacional organizado como
pretexto para imponer el concepto de soberanía limitada, reporta
Prensa Latina.
Dijo que esos intentos tratan de sobredimensionar el fenómeno
bajo el argumento de que afecta la estabilidad y la paz regional o
internacional y sostuvo que su tratamiento no corresponde al Consejo
de Seguridad.
La postura de Cuba fue expuesta ante la Asamblea General por su
representante permanente ante la ONU, Pedro Núñez Mosquera, al
intervenir en una reunión del alto nivel sobre Crimen Transnacional
Organizado.
El diplomático apuntó que todos los países, con independencia de
su poderío económico, extensión territorial o número de habitantes,
son vulnerables a las diferentes manifestaciones del delito.
Entre ellas mencionó los vergonzosos escándalos de fraudes
financieros que han puesto en riesgo la esencia del sistema
financiero internacional, la trata de personas, el tráfico ilícito
de migrantes, el blanqueo de dinero y el delito cibernético.
Para el embajador cubano, el combate contra esos actos,
particularmente el Crimen Transnacional Organizado, pasa primero por
la lucha contra el subdesarrollo y por el establecimiento de un
orden económico internacional más justo y equitativo.
También destacó la importancia de la cooperación internacional en
esa batalla, sobre la base del pleno respeto a la soberanía, en
correspondencia con las legislaciones nacionales y la integridad
territorial de los Estados.
No obstante, advirtió contra los intentos de utilizar el problema
para tratar de imponer el concepto de soberanía limitada y rechazó
la confección de listas espurias sobre países que supuestamente
cometen violaciones relacionadas con el crimen transnacional
organizado.
Al respecto repudió las elaboradas por Estados Unidos con claros
fines políticos y de manipulación sobre temas como el terrorismo, la
trata de personas, y el tráfico de drogas.
Estos mecanismos operan al margen del sistema de la ONU y no son
más que instrumentos de presión política para castigar a gobiernos
que no cumplen con las orientaciones de Estados Unidos aseguró.
Al mismo tiempo, agregó, tratan de justificar políticas de
sanciones unilaterales que, como el bloqueo contra Cuba, son
jurídica y éticamente insostenibles frente al derecho internacional.
Núñez Mosquera resaltó el trabajo de Cuba en la prevención del
delito mediante amplios programas de desarrollo económico, social y
cultural y el perfeccionamiento sistemático de su legislación.
Señaló que la isla caribeña tiene un destacado historial en el
enfrentamiento a los delitos de mayor incidencia, como el terrorismo
internacional, el tráfico de drogas, el lavado de dinero, la
piratería y la trata de personas, entre otros.
Sin embargo, denunció que debido a la llamada Ley de Ajuste
cubano vigente en Estados Unidos, Cuba enfrenta complejas
situaciones migratorias, en las cuales elementos inescrupulosos
hacen del tráfico ilegal de personas un lucrativo negocio.
En ese sentido, subrayó los esfuerzos y la voluntad de Cuba para
combatir ese fenómeno y señaló que como parte de los acuerdos
migratorios con Estados Unidos se acaba de efectuar una ronda
migratoria para evaluar el cumplimiento de esos convenios.
Estimamos que en este tema hemos avanzado, pues se ha logrado un
intercambio fructífero para establecer mecanismos más efectivos de
cooperación en el enfrentamiento al tráfico ilícito de personas",
apuntó.
Pero, agregó, el problema no se eliminará ni se podrá alcanzar
una emigración legal, segura y ordenada entre los dos países hasta
tanto desaparezca la causa y el fuerte incentivo que constituye la
propia Ley de Ajuste cubano y la política de pies secos-pies
mojados.
La política migratoria de Estados Unidos hacia Cuba es el
principal estímulo a las salidas ilegales desde Cuba y al tráfico de
personas, reiteró.
Explicó que esa política permite la admisión automática en
territorio norteamericano de los ciudadanos cubanos que arriban
ilegalmente, sin reparar en las formas y medios utilizados,
incluyendo el uso de la violencia y el riesgo para la vida de las
personas por parte de traficantes inescrupulosos.
Más adelante, el embajador cubano recordó que Cuba ha sido
víctima de ataques terroristas efectuados por organizaciones
criminales internacionales, con numerosas víctimas y cuantiosas
pérdidas económicas.
En contraposición, apuntó que su país jamás ha permitido ni
permitirá la utilización de su territorio nacional para la
realización, planificación o financiamiento de actos de terrorismo
contra cualquier otro Estado.
En cambio, señaló que la cooperación mostrada por Cuba no es
correspondida por el gobierno de Estados Unidos, que ampara a
terroristas confesos que han actuado o actúan impunemente contra
Cuba desde hace cinco décadas.
En ese punto, destacó el caso del terrorista internacional Luis
Posada Carriles, autor de la voladura en pleno vuelo de una aeronave
civil cubana y de otros crímenes contra Cuba.
Mientras tanto, indicó, cinco jóvenes patriotas cubanos están
presos injustamente en cárceles estadounidenses precisamente por
combatir el terrorismo contra Cuba. Ellos deben ser liberados de
inmediato.