La frecuente depredación de ciertas especies de orquídeas para
ser comercializadas, dada su belleza, mantiene en trabajos de común
acuerdo a botánicos y comunidades montañosas de Pinar del Río.
Por encima de un tercio del total de 120 especies endémicas de la
nación reporta la occidental provincia, y de modo especial la Sierra
del Rosario acoge cuantiosos registros de esas flores, si bien
estudios advierten el peligro futuro de mermas y supervivencia de
algunos ejemplares, reporta la AIN.
En esta cadena montañosa -una de las dos integrantes de la
cordillera territorial- radica esa reserva de la biosfera
constituida en 1985; sin embargo la zona de transición aledaña al
área protegida ha sufrido despojos de esas plantas.
Tras monitoreos, fueron catalogadas de atractivas y proclives a
sobrecolectas- según su denominación popular-, las conocidas por
Flor Araña, la Chocolate, la Negra, Dos Hermanas y La Monja;
mientras clasificaron como cuasi atractivas la Orquídea del Café y
la Lengua de Suegra, reportan académicos.
De las entrevistas directas a unos 300 campesinos derivó una
campaña integradora de conteos in situ, toma de vídeos instructivos
y capacitación, a fin de evitar el comercio ilícito de las especies
confirmadas como las más cotizadas, afirman lugareños.
Este proyecto, sostenido hace varios años, aúna esfuerzos de
académicos del orquideario Soroa, de pobladores de la zona, escuelas
primarias, el Campismo La Caridad y la Villa Soroa, famosa por el
Salto de Agua del río Manantiales.
Entre los resultados del programa destacan la vigilancia
florística y el cultivo y devolución de los ejemplares a su hábitat
natural.
Con unas 30 mil especies en el planeta, sin contar los híbridos,
este grupo botánico es de gran significación en la flora cubana y
línea priorizada en Pinar del Río, para muchos La Capital de las
Orquídeas en el país.