La Misa Cubana, de José María Vitier, protagonizó la
velada musical a la que asistieron también Bruno Rodríguez Parrilla,
ministro de Relaciones Exteriores; el Cardenal Jaime Ortega Alamino,
Arzobispo de La Habana; Monseñor Giovanni Angelo Becciu, Nuncio
Apostólico; y Caridad Diego Bello, jefa de la Oficina de Atención a
los Asuntos Religiosos del Comité Central.
A la vez, obispos y demás representantes de la Iglesia Católica
se encontraban presentes, así como Eusebio Leal Spengler,
Historiador de La Habana, y prestigiosos intelectuales y artistas
cubanos e invitados.
Las relaciones "profundas, continuas, y en ascenso" entre los dos
países, fueron destacadas por el Canciller cubano y por Monseñor
Mamberti durante una conferencia de prensa efectuada en la mañana
del miércoles, tras sostener conversaciones oficiales. Además,
coincidieron en celebrar el creciente y fructífero diálogo entre la
Iglesia católica local y autoridades gubernamentales.
Bruno Rodríguez señaló el honor que significa para nuestro pueblo
recibir a Monseñor Mamberti, en el marco del aniversario 75 de los
nexos ininterrumpidos entre ambos Estados. Por su parte, el
Arzobispo aseguró sentirse feliz de efectuar esta visita oficial y
pastoral, y auguró un fortalecimiento progresivo de los lazos
establecidos el 7 de junio de 1935.
En alusión al bloqueo estadounidense contra la Isla, Rodríguez
transmitió a su homólogo el agradecimiento por la posición del
Vaticano, la cual quedó plasmada en las anteriores visitas del Papa
Juan Pablo II y del Cardenal Tarcisio Bertone, quienes calificaron
esa política como "éticamente inaceptable" y de "opresión al
pueblo", respectivamente.
Anterior a este encuentro, el Secretario de la Santa Sede para
las Relaciones con los Estados depositó una ofrenda floral frente al
monumento a José Martí, en la Plaza de la Revolución.