Torrenciales aguaceros seguidos de fuertes vientos, inundaciones
y deslizamientos de tierra ocasionaron hasta este jueves al menos
104 muertos en las naciones asiáticas fronterizas de Myanmar y
Bangladesh, de acuerdo con fuentes oficiales.
Las fuertes lluvias afectaron a las ciudades de Minbya, Ponnagyun,
Kyauktaw y Buthitaung, del estado occidental de Rakhine, vecino de
Bangladesh, según el diario New Lights of Myanmar.
Los equipos de rescate trabajan para evacuar a los damnificados
por las inundaciones, mientras cuadrillas de trabajadores tratan de
reabrir los caminos principales que quedaron obstruidos por los
deslizamientos de tierra.
Autoridades y militares rescatan las víctimas de las inundaciones
y los corrimientos de tierra en esas regiones y se entregaban
medicamentos, ropa y alimentos.
La Cruz Roja de Myanmar comunicó que decenas de viviendas,
escuelas y monasterios fueron destruidos y la energía eléctrica
interrumpida y cifró las pérdidas humanas en 46, aunque ese balance
puede aumentar, reporta Prensa Latina.
Mientras, en Bangladesh, las autoridades explicaron que al menos
58 personas murieron luego que fuertes deslaves sepultaron casas en
una zona costera del sureste del país.
Un responsable bengalí aseguró a medios informativos que se
trataba de las mayores precipitaciones de los últimos 30 años en la
región.
Los corrimientos de tierra son frecuentes en las regiones
deforestadas del sureste de Bangladesh, donde viven miles de
familias pobres pese a los riesgos de catástrofes naturales.
En las zonas más afectadas, las carreteras permanecen obstruidas
por torrentes de barro que forzaron a una cinco mil personas a
refugiarse en escuelas y campamentos en caso de ciclones, ya que sus
casas resultaron barridas o dañadas por los aguaceros.