Un policía murió y otros tres resultaron heridos este miércoles
por una explosión dinamitera ocurrida en un edificio gubernamental
en la provincia sureña afgana de Ghazni, comunicaron fuentes
oficiales.
Portavoces del Ministerio afgano del Interior explicaron que un
atacante detonó el chaleco cargo de dinamita que portaba en la
puerta de la construcción en el distrito de Andar, reporta Prensa
Latina.
Según esa versión, el estallido ocasionó la muerte de un agente
de seguridad y heridas a seis personas, entre ellos tres policías,
mientras que ocho vehículos resultaron dañados durante ese ataque.
El portavoz de los insurgentes, Zabihulah Muyahid, citado por la
agencia afgana AIP, atribuyó a sus hombres la autoría de la acción y
aseguró que al menos 15 policías y varios funcionarios del gobierno
perdieron la vida.
Mientras, el presidente Hamid Karzai, fue recibido en Tokio por
el emperador de Japón, Akihito, al inicio de una visita de cinco
días que busca reforzar los lazos y abordar la ayuda económica
nipona a esta nación islámica centroasiática.
La Agencia Informativa de Prensa afgana (AIP) reportó que durante
ese encuentro en el Palacio Imperial de Tokio, Akihito expresó su
deseo de que la amistad entre ambos países se refuerce aún más y se
interesó por la situación de la reconstrucción en Afganistán.
Poco después, Karzai se reunió con el ex primer ministro japonés
Yukio Hatoyama, quien anunció su dimisión hace dos semanas tras la
polémica desatada por su decisión de mantener una controvertida base
de Estados Unidos en Okinawa.
También se entrevistó con el ministro de Relaciones Exteriores,
Katsuya Okada, y está prevista sus conversaciones oficiales con el
nuevo primer ministro nipón, Naoto Kan.
El presidente afgano, quien llegó ayer Tokio, tiene programado
reunirse el viernes con la presidenta de la Agencia de Cooperación
Internacional de Japón (JICA), Sadako Ogata, y visitar las ciudades
de Hiroshima, Kioto y Nara.