Redención con manos propias

ALFONSO NACIANCENO

Los conejos capturados yacen en el redil. Ahora sería imperdonable que — por un exceso de confianza — escaparan las nuevas piezas llegadas a la Isla para aumentar la foja en la Liga Mundial de voli.

Foto: Ricardo López HeviaFernando Hernández, muy bien en el ataque.

Aunque Cuba le implantó el cuño de perdedores a Argentina y Alemania, desafiar a Polonia no ha de imaginarse como un paseo por la Alameda de Paula.

Los alemanes blanquearon a los polacos en dos encuentros y los cubanos desquiciaron a los teutones, pero ello no garantiza que los antillanos, aun cuando los apoya su público, incendien las naves visitantes este fin de semana. La convicción de que cualquier retención en el juego atenta contra el invicto y la posición en el grupo eliminatorio, es la premisa que les permitirá a los de casa partir a devolver las visitas con un vigoroso saldo de seis triunfos sin revés.

Polonia viene repuesta de sus dos descalabros de apertura en Stuttgart, pues le hizo una mueca a la afición gaucha al golpear dos veces a los albicelestes. Entonces, igualados 2-2 con Alemania, los rivales de Cuba esta semana no adoptarán poses contemplativas en el Coliseo.

Existen diferencias

Las estadísticas primordiales marcan una diferencia sustancial entre los polacos y los nuestros. Mientras los locales reparten la ofensiva entre sus regulares y de esa manera les complican los contragolpes a los oponentes, los europeos la han concentrado, en considerable medida, en Jakub Jarosz, octavo entre los máximos anotadores con 54 puntos, inferiores a los 67 de Joandry Leal, ubicado sexto.

Igual acontece en otras aristas: en el ataque, el novato Fernando Hernández supera al propio Jarosz; Robertlandy Simón aventaja por amplio margen a Patryk Czarnowski en el servicio; Raydel Hierrezuelo está muy por encima de Lukasz Zygadio como acomodador, y el líbero Keibir Gutiérrez avanza bien distanciado de su homólogo Piotr Gacek, en la defensa. Solo en el recibo los adversarios cantan con voz prima.

Los alumnos de Orlando Samuels tienen probada una alineación regular y entran en un periodo de consolidación del "team work", pero sobrevendrán jornadas de fuerte intercambio de fuego, porque los contrarios, que en estos inicios no se han mostrado al máximo de sus potencialidades tras jugar en sus respectivas ligas, ya van avanzando en una recuperación propiciadora de un alza en su actuación, además de que, en breve, tendrán al público de su lado.

Cuba comienza su gira por Alemania, y aunque salga dispuesta a repetir la blanqueada, una división de honores sería satisfactoria. En Polonia y Argentina radicarán sus mayores opciones de triunfo.

Para no depender de lo que hagan sus enemigos en aras de clasificar hacia la finalísima, y puedan redimirse por esfuerzo propio, los caribeños han de trabajar en pos de ocho o más victorias para liderar su grupo. Nada saludable sería verlos en la disyuntiva de ajustar cuentas con la intención de concluir como el mejor segundo lugar de las cuatro zonas.

Polonia, aun con todos sus estelares en nuestra capital, representa la posibilidad de llevar otros conejos al redil.

 

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