SANTILLANA
DEL MAR, España.— Las pinturas rupestres de Altamira volverán a ser
visitadas por el público a fines del 2010 tras ocho años de cierre.
El Patronato que gestiona este valioso enclave del norte de
España, hizo caso omiso del informe técnico que desaconseja tales
visitas y decidió que se puedan reanudar "con todos los requisitos y
garantías para mantener este bien excepcional".
Ahora la gran cuestión es qué número de personas podrá entrar sin
que ello afecte la conservación de las pinturas. Con los turistas se
incrementarán el anhídrido carbónico y la humedad procedentes de la
transpiración. También las algas, hongos y bacterias junto con la
materia orgánica que les servirá de alimento. Es por eso que
Altamira se cerró en el 2002, tras la construcción de una réplica
exacta que han contemplado desde entonces 2,5 millones de personas.
Las cuevas, en Cantabria, fueron descubiertas en 1879 por
Marcelino Sanz Sautuola. Ello significó el descubrimiento del arte
rupestre paleolítico, cuyo principal representante es Altamira junto
con las cuevas de Lascaux (en el suroeste de Francia). En 1985
fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad.
Las pinturas en la roca, que datan del paleolítico superior, hace
15 000 años, representan bisontes, caballos, ciervos, manos y otros
signos y son una muestra del "apogeo del arte rupestre paleolítico,
que se desarrolló en toda Europa, desde los Montes Urales hasta la
Península Ibérica, entre los años 35 000 y 11 000 a.n.e.", según la
UNESCO.