La falta de aguaceros sostenidos en esta primavera, acrecienta la
depresión en el manto freático de la provincia de Villa Clara, lo
cual lleva a un ajuste en la explotación de las 12 cuencas
subterráneas del territorio.
Israel Pousa, especialista del Instituto de Recursos Hidráulicos,
de la provincia, aseguró a la AIN que se alterna la extracción del
líquido de cada acuatorio, para evitar la sobreexplotación.
El control incluye la medición sistemática en los pozos, y la
suspensión del uso, en caso de que los niveles estén por debajo de
los parámetros establecidos, agregó.
La depresión de las cuencas hidrogeológicas comenzó en 2009,
debido al incremento de la sequía; no obstante, durante el primer
semestre del presente año, se continúa abasteciendo a todos los
clientes, aunque de manera más regulada, añadió.
Las aguas subterráneas tienen gran importancia en Villa Clara
porque solamente Santa Clara, localidad cabecera, se abastece
totalmente por las redes de acueducto. En el resto de la provincia
priman los pozos domésticos y colectivos.
En esos lugares también se establecen medidas para dar un uso más
racional e impedir mayores afectaciones, concluyó.
Otras de las acciones realizadas son el reordenamiento de las
labores agrícolas, como el traslado de cultivos a zonas con más
disponibilidad de agua, y la regulación del riego para evitar
derroches, concluyó.
Una de las tareas asumidas en el sector agrícola fue el inicio de
la siembra de café en la zona más alta de la montaña, donde la
humedad es mayor y no se requiere del uso de los manantiales para el
riego, explicó Claribel Cortés, jefa de producción de la Empresa
Municipal Agropecuaria Jibacoa.