¿Debemos o no
debemos preocuparnos nosotros por ahorrar, que no tenemos esos
recursos hidráulicos, ni de gas, ni de carbón, ni de petróleo?
¿Debemos o no debemos preocuparnos por ahorrar energía en este mundo
de hoy, donde el petróleo ha subido tan fabulosamente de precio? No
solo es una cuestión de gran importancia económica, sino también de
elemental sentido común, de elemental conciencia del valor de las
cosas, de elemental disciplina en el uso de los recursos a
disposición del hombre [¼ ]
[¼ [ ¿Cómo debemos nosotros enfrentar
el problema energético en el futuro? Esa es una pregunta que tenemos
que hacernos todos, todo nuestro pueblo, todos los trabajadores,
todos nuestros jóvenes, nuestros estudiantes. Incluso, nuestros
pioneros tienen que tomar conciencia de la energía, de sus
perspectivas futuras, y preguntarse cómo vamos a producir
electricidad, vapor y transportaciones en el futuro. Esa pregunta
tienen que hacérsela hasta los niños, en nuestro país más que en
cualquier otro país. ¿Dónde están las posibilidades mayores,
inmediatas, que tenemos? En el ahorro, sin dudas.
En el ahorro tenemos nuestras mayores posibilidades inmediatas,
el ahorro en todas las ramas. [¼ ]
[¼ ] Creo que va a significar mucho
más cuando se proyecte hacia el futuro todo lo que debemos hacer en
nuestro país para ahorrar la energía. Creo que ese camino hay que
despejarlo y convertirnos en un país verdaderamente ahorrador de
energía, de los más ahorradores, por las razones que expliqué; por
la escasez de esos recursos nosotros tenemos más obligaciones, que
son obligaciones económicas, obligaciones morales y obligaciones
revolucionarias. Nos gusta considerarnos un pueblo revolucionario,
nos agrada, diríamos, incluso, que satisface nuestro orgullo
nacional. ¡Ah!, pero mientras no seamos un pueblo realmente
ahorrativo, que sepamos emplear con sabiduría y con responsabilidad
cada recurso, no nos podremos llamar un pueblo enteramente
revolucionario!
Esta política, referida al combustible, hay que aplicarla a todas
las materias primas y a todos los recursos esenciales del país.
Creo que esta pregunta con relación a la energía tenemos que
hacerla con relación a todo el desarrollo futuro. Los tiempos
presentes no son fáciles para ningún país, ¡para ninguno! Hay que
ver el panorama mundial para percatarse de ello. Mucho menos son
fáciles para los países en desarrollo y para los países del Tercer
Mundo.
(Fidel, en el I Forum de Energía, diciembre de
1984)