Yo también soy la comunidad

GERMÁN VELOZ PLACENCIA

Resultado de un intenso quehacer constructivo, el Consejo Popular de Alcides Pino, en la ciudad de Holguín, se muestra renovado. Sin embargo, su presidenta, Amarilis Jiménez Guerrero, opina que el individuo más listo incurre en un error si considera que la transformación sobrevino cuando comenzaron a llegar materiales de construcción y algunas brigadas especializadas en reparación de viviendas y objetos sociales.

 Foto del autorEl monumento a Alcides Pino, joven revolucionario caído en la lucha contra el dictador Batista, fue una de las primeras obras ejecutadas.

"La verdadera arrancada —manifiesta— ocurrió en el momento en que asimilamos que el proyecto de mejoramiento promovido por el gobierno municipal era un asunto de la comunidad"

El proceso comenzó en septiembre del pasado año, partiendo de una evaluación detallada de los problemas a resolver: viviendas y viales en mal estado, falta de alcantarillado y de alumbrado público, inestabilidad del suministro de agua potable, vertimientos de fosas, pocos establecimientos de gastronomía, bajo voltaje¼

"Recibimos ayuda de facilitadores externos, es decir, personal calificado, con métodos de investigación que aplicaron diagnósticos participativos. Junto con la identificación de los problemas, llamamos a aportar ideas sobre cómo resolverlos", añade Amarilis.

Así, la parada de ómnibus cercana al policlínico fue construida en el lugar recomendado por los vecinos y según las sugerencias que dieron. Sucedió lo mismo con la pescadería que tanto anhelaban, finalmente instalada en un inmueble de uso ocasional, cercano a un merendero. El objetivo era lograr la integración de ambos establecimientos, lo cual lograron, como lo confirma el incremento de las ofertas del establecimiento gastronómico, entre ellas los platos elaborados con pescado.

Bajo el mismo principio, aparecieron el mini-restaurante La Pantalla y la pizzería El Fuerte, ubicados en sendos locales del denominado Servicio de Asistencia Familiar, donde de 7:00 a.m. a 2:00 p.m. socorren a personas de bajos ingresos o con otros problemas sociales, y desde las 3:00 p.m. hasta las 10:00 p.m., expenden como establecimientos de la gastronomía popular.

Al mismo tiempo que fueron solucionando los problemas de sus propias casas, las personas se sumaron a la reparación de escuelas, bodegas, parques, áreas deportivas y recreativas, y a toda obra que lo requirió. Datos facilitados por Amarilis demuestran que, entre julio del 2009 y principios de junio de este año, se ejecutaron miles de acciones constructivas.

SI LOS LLAMAN, VAN

En el círculo infantil Sonrisas del Futuro, la directora, Martha Leyva Caballero, explica que en la remodelación del centro participaron los padres de los niños y los vecinos de los alrededores. "Batieron mezcla, botaron escombros y ayudaron a colocar puertas y ventanas. Día a día tuvimos un destacamento de refuerzo".

Similar empuje se observó en las áreas del mercado agropecuario de oferta y demanda. "Hasta los cuentapropistas apoyaron en la construcción de los kioscos, suministraron la merienda a los albañiles y carpinteros e hicieron guardia para proteger los materiales", señala Nélson Estévez Sosa, responsable de la Brigada de Construcción de la Empresa Municipal de Comercio que laboró allí.

En la Calle 20, próxima a un parque recién remodelado, tiene su vivienda Elia Isla, quien está al tanto de las personas que frecuentan el sitio de descanso. "No permitimos que dañen los bancos ni las áreas verdes. Cuando llegaron los constructores con sus equipos y materiales, nosotros colaboramos ofreciéndoles café, agua y hasta merienda y nos comprometimos con el cuidado de la instalación. De nosotros depende que se mantenga como un sitio agradable", asegura.

Lo realizado hasta la fecha en la barriada de Alcides Pino en el orden constructivo, está estrictamente dentro del Plan de la Economía, es decir, no se ha solicitado ayuda extra, ni se ha tomado lo que tenía otro destino, argumenta Vitaliano González Reyes, presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular en Holguín.

Durante los recorridos realizados por las áreas del Consejo Popular, se nota la disminución de los críticos malsanos, ese tipo de persona que siempre arremete contra toda obra, sin saber el esfuerzo y los recursos invertidos en ella. La razón es una: casi todos allí han puesto más de un grano de arena y ven lo positivo de ello.

También se observan avances en la integralidad del trabajo de los delegados, organizaciones políticas y de masas en la base, administradores de establecimientos y personas en general. Lo importante en Alcides Pino no es lo hecho, sino lo que lograrán mientras mantengan esas concepciones de trabajo.

 

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