British Petroleum (BP), la compañía británica responsable del
derrame de petróleo en el golfo de México, enfrenta hoy
cuestionamientos del congreso estadounidense y una sensible baja en
la bolsa de valores.
El jefe de BP América, Lamar Mckay, será interrogado en el Senado
por suposiciones de que la fuga de crudo fue autoprovocada como
parte de una estrategia para disminuir los costos, reporta Prensa
Latina.
Legisladores demócratas de la comisión de Energía y Comercio de
la Cámara de Representantes enviaron un documento en el cual
argumentan el empleó por BP de acciones rápidas y baratas para
perforar en el Golfo que incrementaron el peligro de una falla
catastrófica en el pozo.
Todo indica que, en repetidas ocasiones, la petrolera utilizó
procedimientos arriesgados para reducir costos y ahorrar tiempo, e
hizo mínimos esfuerzos para evitar el riesgo adicional, precisaron.
Ante esas sospechas también ejecutivos de Exxon Mobil, Chevron,
Conoco Phillips y Royal Dutch Shell buscarán evitar que las
repercusiones del desastre se extiendan a toda la industria
petrolera y probarán que sus compañías hubieran evitado un derrame
similar.
La fuga del hidrocarburo, luego de la explosión y hundimiento de
la plataforma de BP, ha contaminado 190 kilómetros de costa
estadounidense sobre el Golfo.
Tal accidente puso en riesgo la industria pesquera y turística
local, y provoca la muerte de especies de las zonas dañadas.
Según analistas el derrame paralizó la agenda política del
presidente estadounidense, Barack Obama, que pretendía impulsar el
mercado laboral y la reforma de Wall Street.
Adicionalmente este lunes las acciones de BP cayeron un nueve por
ciento en Londres y Nueva York, y desde que comenzó el desastre ha
perdido más del 40 por ciento de su valor en el mercado bursátil,
con fuertes crítica por el manejo de las tareas de limpieza.