La mayoría de los estadounidenses desaprueba la forma en que el
presidente Barack Obama maneja la crisis ambiental causada por el
derrame de petróleo en el golfo de México, revelan este martes
sondeos de opinión.
A 57 días de la tragedia, Obama culminó este martes un recorrido
por la zona de desastre causada por el estallido de la plataforma
DeepWater Horizon, de la British Petroleum (BP) el 20 de abril
último, reporta Prensa Latina.
Una consulta de Prensa Asociada encontró que el 52 por ciento
desaprueba la actuación del mandatario en el manejo del desastre.
Mientras tanto, el jefe de Estado prometió a sus compatriotas que
la tragedia sin precedente tendrá también "una respuesta sin
precedentes".
Al concluir este martes un recorrido por la región afectada con
una visita a una base aeronaval en Pensacola, Florida, Obama habló a
una audiencia formada por unos tres mil 500 militares.
Reconoció que la población se encuentra asustada y enfadada por
el derrame, pero el gobierno hará todo lo necesario durante el
tiempo que sea necesario para traer la situación a la normalidad,
dijo.
El presidente estadounidense dirigirá un mensaje a partir de las
20.00 horas locales (00.00 GMT), el cual será transmitido en directo
por la televisión.
Según fuentes oficiales intentará, además, convencer de que es
consciente de la gravedad de la situación y cuenta con un plan para
solucionar el problema.
Por otra parte, la BP inició un repliegue luego de fuertes
críticas de la competencia sobre su gestión para enfrentar el mayor
desastre ambiental causado en la historia estadounidense.
El representante de la firma británica en Estados Unidos, Lamar
McKay, lamentó ante la Cámara de Representantes estadounidense el
desastre ecológico en el golfo de México.
Sentimos eso y el derrame, señaló McKay, luego que el presidente
del Comité de Energía y Comercio de la cámara baja, Henry Waxman, le
preguntase cuándo planeaba pedir perdón la BP por lo sucedido.
La firma petrolera recibió duros ataques de otras empresas
consideradas su competencia como la ExxonMobil, Chevron,
ConocoPhillips y Shell, las cuales aseguraron que los británicos
tomaron decisiones que ellos no habrían tomado.
Creo que la investigación independiente mostrará que esta
tragedia era evitable, sostuvo el director ejecutivo de Chevron,
John Watson, ante el Comité.