El
secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, conversó este
martes con la presidenta del gobierno interino de Kirguistán, Roza
Otunbaeva, y el canciller ruso, Serguei Lavrov, sobre la crisis en
el país centroasiático.
El intercambio trató de manera especial sobre las acciones de
coordinación que realiza la ONU con otras organizaciones y actores
regionales para responder a la crisis humanitaria desatada por los
violentos enfrentamientos étnicos en el sur de Kirguistán, reporta
Prensa Latina.
Un comunicado difundido por el portavoz oficial de Ban Ki-moon,
quien se encuentra de visita en Sierra Leona, destaca el aprecio del
máximo responsable de la ONU a los esfuerzos del gobierno ruso ante
la alarmante situación humanitaria.
Asimismo, informó a Lavrov y a Otunbaeva que el representante
especial de Naciones Unidas Miroslav Jenca continuará en Bishkev, la
capital kirguisa, para coordinar con varias agencias de la ONU la
respuesta al creciente flujo de refugiados.
Fuentes de Uzbekistán indicaron que el número de personas que han
ingresado en ese territorio procedentes de Kirguistán sobrepasa los
75 mil y se estima que lleguen a los cien mil.
Anoche, los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU
condenaron la violencia registrada en ese país y llamaron a brindar
asistencia humanitaria.
Los 15 integrantes de ese órgano demandaron el retorno de la
calma y la restauración del imperio de la ley y el orden y
propusieron la creación de un corredor humanitario para llevar ayuda
a los desplazados de sus lugares de origen.
El Consejo escuchó un análisis sobre los sucesos hecho por el
subsecretario general de la ONU para Asuntos Políticos Lynn Pascoe,
quien se refirió a las acciones emprendidas para proveer asistencia
a la población afectada por los enfrentamientos.
El ministerio de Salud Pública de Kirguistán elevó hoy a 170 la
cantidad de muertos y a mil 700 la de heridos provocados por los
choques, aunque otras fuentes apuntan que la cifra es mayor.
La víspera, la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva,
que agrupa a Armenia, Belarus, Kirguistán, Kazajstán, Tayikistán,
Rusia y Uzbekistán, decidió suministrar técnica militar a las
fuerzas armadas kirguís.
Esa agrupación también analiza la posibilidad de formar un
contingente multinacional para tratar de reinstaurar la normalidad
en el Estado centroasiático.