La Comisión de Conservación de Pesca y Vida Salvaje (FWC, por sus
siglas en inglés) y el Departamento de Salud informaron que la
medida es temporal y afecta a la pesca de peces, cangrejos y
camarones en una parte de las aguas del condado de Escambia.
Para atender las quejas de los residentes del Golfo, el
presidente Barack Obama llegó el lunes a Gulfport, Mississippi, en
su primera parada en una gira de dos días que incluye también
Alabama y Florida.
Las autoridades de Florida anunciaron que las playas del estado
permanecen abiertas, pese a que la gran mancha negra de petróleo se
encuentra a 14 kilómetros al sur de Paso Pensacola, en el condado de
Escambia, y otra a unos nueve kilómetros.
Entretanto, reportes de AP alertaron sobre la situación en las
dunas de arena e islas de la Bahía de Barataria, una extensión
enorme de agua y pantanos en la costa de Louisiana, que se han
convertido en las víctimas más recientes del desastre ocasionado por
el vertido.
Barataria está llena de vida silvestre, y es fuente de trabajo
para muchos de los habitantes de la zona, que han tenido que
paralizar sus actividades ante el avance de la marea negra.
Gran parte del territorio está circundado por barreras flotantes
para contención de crudo, y cuadrillas de trabajadores que succionan
el petróleo, mientras a la entrada de Barataria, dragadoras y
excavadoras están construyendo bordes de arena que fungen como
arrecife con el fin de interceptar el avance de la marea negra.