La ministra cubana de Trabajo y Seguridad Social, Margarita M.
González, expuso este martes la crisis mundial de empleo que azota a
la humanidad y sus consecuencias catastróficas para el desarrollo.
En su intervención ante la 99 reunión de la Conferencia de la
Organización Internacional del Trabajo (OIT), González hizo un
análisis del drama que supone la desocupación y los brutales
recortes presupuestarios de asistencia y seguridad social, reporta
Prensa Latina.
El 56 por ciento de la humanidad vive en condiciones de extrema
pobreza; 215 millones de niños siguen atrapados en el trabajo
infantil; varios países sufren ya los embates de la degradación del
Medio Ambiente y el cambio climático, argumentó.
La titular señaló al bloque de ricos como causante de la crisis
global a la que se enfrente actualmente el universo, al tiempo que
subrayó la importancia de examinar con integralidad los temas
relacionados con el empleo, derechos laborales y protección social.
El desarrollo y la justicia social no se alcanzarán sin
transformar las obsoletas estructuras del actual orden político y
del injusto orden económico internacional vigentes, sin el
cumplimiento de los compromisos de ayuda al desarrollo, anotó.
Destacó la relevancia de preservar el medio ambiente en un
concierto amplio y no diseñando respuestas sólo entre un grupo de
privilegiados que no nos representan, deudores por siglos de
explotación y responsables del subdesarrollo que afecta al Sur del
planeta.
En otra parte de su discurso, la ministra de Cuba se refirió a la
necesidad de voluntad política real para enfrentar el fracaso del
neoliberalismo y las prácticas que precipitaron y agravaron el
impacto de la crisis.
Para erradicar el hambre, la pobreza y el analfabetismo; para
prevenir y curar las enfermedades y mejorar las condiciones de vida
de millones de seres humanos, enfatizó.
Resaltó asimismo las alternativas de cooperación entre los
pueblos del Sur, conscientes, más que nunca, de la necesidad de
crear un nuevo orden político y económico que permita concertar
esfuerzos y coordinar acciones.
Al hablar en específico de la isla caribeña, González recordó que
medio siglo después del triunfo de la Revolución, el pueblo de Cuba
sigue sufriendo un injusto bloqueo económico, comercial y
financiero, agresiones mediáticas y manipulaciones políticas ( ).
Anteriormente, la titular cubana usó de la palabra durante la
reunión de ministros de Trabajo del movimiento de Países No
Alineados presentes en la conferencia de la OIT.
En ese contexto, opinó que el Comité de Libertad Sindical, la
Comisión de Expertos en Aplicación de Convenios y Recomendaciones y
el propio Consejo de Administración, son algunos de los órganos que
requieren ser reformados en el seno de la OIT.
Al respecto, pidió el concurso de los NOAL para impulsar cambios
al interior de la entidad.