Con flores y solemnidad recordó el pueblo santiaguero al Mayor
General Antonio Maceo Grajales, paradigma de la autodeterminación y
valentía de todos los cubanos, en el aniversario 165 de su
natalicio, en su ciudad natal.
Ofrendas a nombre de los santiagueros y del pueblo de Cuba se
colocaron respectivamente en la casa de la antigua calle
Providencia, donde nació el 14 de junio de 1845 el prócer de las
luchas independentistas en la Isla, y en la Plaza de la Revolución
que lleva su nombre, reporta la AIN.
ioneros, combatientes, vecinos y descendientes de la estirpe
mambisa del Titán de Bronce homenajearon con fervor patriótico al
protagonista de la histórica Protesta de Baraguá, una de las más
dignas páginas de patriotismo de la historia de Cuba, ejemplo de
intransigencia revolucionaria.
El homenaje en la Llama Eterna que arde por el bravo jefe mambí
en la Plaza de la Revolución Mayor General Antonio Maceo Grajales,
fue seguido con la celebración de un coloquio donde se analizaron el
pensamiento político del General y la influencia en su accionar de
su época y su familia.
Su ejemplo ha trascendido el tiempo y hoy se proyecta con más
fuerza que nunca señalando el camino a seguir en la defensa de las
ideas y de la Patria libre y soberana que él soñó, expresó en la
inauguración Manuel Pevida, jefe de la Oficina de asuntos históricos
del Comité Provincial del Partido Comunista de Cuba.
Olga Portuondo, historiadora de la ciudad, evocó los valores
militares del General Antonio y destacó que fue un modelo de
virtudes, de perseverancia, de superación, de fortaleza de espíritu
y de ideales plenos de integración cultural y racial cubanos, entre
las razones para honrarlo.
En todos los sitios donde existe un monumento al Titán de Bronce,
y en centros de estudio y de trabajo, se realizaron actividades
especiales de recordación al héroe cubano.