Donde hay una buena
organización política todo marcha.
Nosotros no podemos permitirnos ahora el lujo de no tener una
buena organización política en todos los rincones del país. El
cuadro político está siempre alerta, estudiando, analizando,
explicando. ¿Que hay un problema que no se puede resolver? Se
explica, se le explica a la masa, porque el pueblo entiende.
¿Qué le va a pedir el pueblo a los revolucionarios? ¿Que hagan lo
que no pueden? ¡No! Les pedirá que hagan lo que sí pueden. Cuando al
pueblo se le explica una dificultad y se le razona, lo entiende.
El cuadro político debe estar inmediatamente para resolver, lo
que se pueda resolver, para explicar lo que no se pueda resolver,
para gestionar, para hablar, para alertar. Si en un rincón del país
hay una mala distribución, o una mala producción, o cualquier
problema, la dirección política no tiene que enterarse por medio de
un vecino de allí que lo diga. Para eso está el Partido. Ojo atento
a todos los problemas, trabajando con las masas, impulsando todo lo
que pueda impulsar, explicando, resolviendo, gestionando,
advirtiendo a los organismos superiores.
Por eso la función del aparato político de la Revolución es
fundamental...