Hasta el momento se han concluido unas 28 000 unidades, de las
cuales cerca de la mitad ya está en manos de la población.
José Suárez, director de la Empresa de Industrias Locales en el
territorio, explica que la distribución actualmente da prioridad a
aquellos núcleos donde el consumo supera los 250 kWh, a fin de
contribuir a rebajar el gasto energético. No obstante, el propósito
es elaborar uno para cada vivienda pinareña. Por tanto, la cifra
final sobrepasará los 230 000 aditamentos.
Respaldada por dos yacimientos de barro, uno en Pinar del Río y
el otro en Consolación del Sur, la producción abarca cuatro de los
14 municipios de Vueltabajo (Bahía Honda, Pinar del Río, San Juan y
Martínez y San Luis) y se espera que otros tres (Candelaria, San
Cristóbal y Consolación del Sur) se incorporen próximamente.
Odalis Rivera, directora de Uso Racional de Energía en la
provincia, asegura que al añadirle este aditamento a la hornilla
eléctrica, se logra una notable disminución del consumo energético
en las viviendas.
"El calor emitido por el equipo se concentra y por tanto, se
reduce el tiempo de cocción de los alimentos", explica.
"la Empresa de Servicios está llevando el dispositivo a cada
casa, a fin de garantizar la calidad de la instalación. De esa
manera además de acelerar la entrega, se verifica el funcionamiento
adecuado de la hornilla", añade.
Los estudios preliminares estiman un ahorro en el hogar de unos
11,4 kWh al mes con esta medida, y auguran una reducción del 7% del
consumo en el sector residencial cuando la totalidad de los hogares
de la provincia puedan ponerla en práctica.
De modo que la generalización de esta experiencia tendría un
impacto notable en un territorio donde el 70% de la electricidad se
consume en las viviendas.