Al menos tres personas murieron y otras 30 resultaron heridas
este lunes a causa de dos potentes explosiones de bombas en el norte
de Iraq, país bajo tensión política tras la primera sesión del nuevo
parlamento.
Fuentes de seguridad señalaron que un civil perdió la vida y
otros 27 sufrieron lesiones cuando una bomba fue accionada por
desconocidos en el barrio de Al-Baladiya Al-Qadeema, del centro de
Mosul, capital de la provincia septentrional de Nínive, reporta
Prensa Latina.
El ataque fue dirigido contra una patrulla de la policía en esa
zona de la urbe y provocó heridas a dos agentes, así como daños
considerables a vehículos e inmuebles aledaños.
Las autoridades habían reportado a primeras horas del día que un
vehículo civil fue objeto de un atentado en el vecindario de Al-Quds,
de la zona oriental de Mosul, aunque sin causar víctimas, pero el
vehículo quedó inservible.
Las fuerzas de seguridad de esa misma localidad desactivaron este
lunes tres bombas, una descubierta en el cementerio del barrio de
Al-Maamoon (oeste) y dos en el distrito Al-Zamar (oeste) frente a la
casa de un policía.
Por otro lado, se conoció que dos milicianos sunnitas de los
Consejos Sahwa (Despertar) perecieron hoy por un bombazo en un
puesto de control bajo dominio de esos grupos paramilitares en el
sur del distrito de Balad, provincia norteña de Salah Al-Din.
El artefacto fue colocado en el área de Sayyid-Chareeb, unos
cinco kilómetros al sur de Balad, y causó lesiones a un tercer
sunnita, puntualizó un parte policial, que también notificó la
inutilización de un cohete en una zona del centro de la ciudad de
Kirkuk.
Hombres armados hicieron estallar este domingo de manera casi
simultánea al menos cinco bombas en el banco central de Iraq, en
Bagdad, con acciones en la que se utilizaron a empleados de rehenes
y dejaron un saldo de al menos 16 muertos y 45 heridos.