La ministra de Planificación del Desarrollo en Bolivia, Viviana
Caro, aseveró que en los últimos cuatro años la pobreza extrema
disminuyó en cinco por ciento.
De acuerdo con la autoridad, en el primer mandato de la
administración del presidente Evo Morales, a ese logro contribuyó la
distribución de ayuda económica a sectores desprotegidos
históricamente, como los escolares, los ancianos y las mujeres
gestantes, reporta Prensa Latina.
Los llamados bonos Juancito Pinto, Renta Dignidad y Juana Azurduy,
precisó, benefician actualmente al 63 por ciento de la población de
casi 10 millones de habitantes.
El descenso del número de pobres fue mayor en el área rural, en
tanto el gobierno está empeñado en mejorar los ingresos económicos
de las familias de menores ingresos, precisó Caro.
Graficó que los sectores de salud y educación resultaron los más
privilegiados, por lo que algunos departamentos como Oruro
alcanzaron picos históricos, aunque hacen falta políticas
complementarias para que todos los niños vayan a la escuela.
Según Caro, en 2009 el bono Juancito Pinto, para alumnos de
primaria, llegó a 1,8 millones de niños de escuelas, con un
presupuesto de 360 millones de bolivianos (poco más de 51 millones
de dólares).
Esa medida, dijo, logró bajar el índice de deserción escolar de
5,3 por ciento en 2006 a 2,8 en 2008.
También explicó que la Renta Dignidad, para personas de la
tercera edad, benefició el pasado año a 670 mil personas.
Caro señaló que hasta abril ultimo, el bono Juana Azurduy llegó a
366 mil 759 embarazadas, con el objetivo de disminuir los índices de
mortalidad materno-infantil a través del incentivo.
Asimismo se hacen esfuerzos con el objetivo de mejorar la
capacidad productiva del campo para que las familias obtengan
mayores ingresos económicos, agregó.