Joven, aún por afianzar su concentración, la selección cubana
desvaneció la incertidumbre sobre cuál sería su suerte ante los
talla extra de Alemania. La semana anterior abrió el diapasón a una
muestra de sus potencialidades para silenciar a los argentinos, pero
en la cruzada contra los teutones quedaba un resquicio que acuñaba
la duda: ¿se podrían ganar los dos partidos?
Más allá de que los antillanos —tras la barrida a los europeos—
colocaron a sus lanceros esenciales entre los primeros anotadores de
la Liga Mundial, sus comportamientos ofensivos en estas cuatro
salidas iniciales dan fe de hasta dónde los pasadores (Raydel
Hierrezuelo y Yoandri Díaz) repartieron bolas, como lo revelan los
puntos hechos a los rivales.
El ataque de marca mayor se le confía al opuesto, es el hombre
que remata, no participa en la recepción del servicio. Sin embargo,
en la formación local, los auxiliares Joandry Leal (67 puntos) y
Wilfredo León (46), que sí trabajan en el recibo, contribuyeron
junto a los centrales Robertlandy Simón (50) y Osmany Camejo (37) a
incrementar la preocupación teutona causada por el opuesto, en esta
ocasión alternaron Fernando Hernández (51) y Rolando Cepeda (12,
solo ha jugado tres sets). Conclusión: un elenco que distribuye de
esa manera suele ser muy difícil de detener.
Los alemanes tuvieron sobre la cancha a cinco hombres de talla
por encima de los dos metros, y su opuesto Gyorgy Grozer consiguió
14 tantos en cada desafío, pero aun con esa estatura no paralizaron
a los anfitriones, que paradójicamente brillaron en el bloqueo, al
punto de que el viernes el director técnico visitante, Raúl Lozano,
catalogó el choque como un monólogo cubano.
Párrafo aparte para el capitán Simón, quien sufrió una lesión en
una pierna que le dificultó sus entrenamientos durante cuatro
semanas, mas con su arrojo va recuperando terreno, actitud de
compromiso para el resto del seleccionado.
Los alumnos de Orlando Samuels —invictos líderes del grupo D—
saldrán ahora frente a Polonia (2-2) a buscar otra blanqueada que
les permita viajar a la devolución de las visitas en inmejorables
condiciones.
Repuestas de su revés ante Estados Unidos en semifinales, 18-25,
23-25, 27-29, en el que cometieron 29 errores, las cubanas
derrotaron 25-13, 25-18, 27-25 a Rusia y ganaron el bronce del
torneo de Montreux, Suiza. Kenia Carcasés anotó 17 y 19 puntos en
estos dos compromisos, respectivamente.
Las antillanas concluyeron con cuatro victorias y un solo revés.
Ahora participarán en la Copa Panamericana desde el próximo día 18,
en Baja California, México, clasificatoria para el Grand Prix’11.
China, que perdió 2-3 ante las antillanas en eliminatorias,
superó a las norteamericanas 3-1(23-25, 29-27, 25-22, 25-20) y
capturó el oro. Polonia terminó quinta al disponer 25-21, 25-22,
25-12 de Holanda.