El hotel Meliá Cayo Coco, ubicado en el destino turístico Jardines
del Rey en el litoral norte de la central provincia cubana de Ciego
de Ávila, obtuvo el reconocimiento ambiental territorial por su
integración al entorno.
Avalan tal decisión el sistemático trabajo a la solución o
mitigación de problemas ambientales, el uso y manejo de los recursos
naturales, y el desarrollo de los procesos sociales y productivos de
bienes y servicios.
Así lo confirmó a Prensa Latina Celso Pazos, delegado del
Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente en Ciego de
Ávila, 430 kilómetros al este de La Habana.
La instalación hotelera, ubicada en una de las zonas más
acogedoras del archipiélago Sabana-Camagüey, se inserta de manera
armónica al medio, pues en su construcción se respetó al máximo la
vegetación autóctona de los alrededores.
Gran parte de las 250 habitaciones del Meliá Cayo Coco —categoría
cinco estrellas— están montadas sobre pilotes dentro del agua, al
estilo de una aldea taína.
Esta posibilidad la brinda el estar ubicado entre el mar y una
laguna natural interior, a la cual también se le respetó sus
condiciones a la hora de ejecutar el proyecto hace más de 10 años.
Para llegar hasta la playa existen pasarelas con pisos de madera
que atraviesan un pequeño bosque natural y conducen a los huéspedes
hasta las finas arenas blancas.
La edificación hotelera está acoplada al entorno, donde abundan
valores ecológicos y paisajísticos, con elementos de la arquitectura
colonial cubana, en la que prima la madera preciosa.
Considerado entre los destinos turísticos más acogedores de Cuba,
Jardines del Rey se extiende por los cayos del norte de Ciego de
Ávila, con mayor desarrollo en Coco, Guillermo y Paredón Grande, y
se caracteriza por las hermosas playas y abundante flora y fauna.