Estudios desarrollados en los últimos años por expertos del
Centro de Contaminación y Química Atmosférica (CECONT), del
Instituto de Meteorología, muestran una tendencia al incremento de
las lluvias ácidas en diferentes zonas del archipiélago cubano.
Durante la jornada de apertura del seminario taller Contaminación
Atmosférica 2010, el doctor Osvaldo Cuesta Santos, jefe del CECONT,
explicó a Granma que aproximadamente el 25% de las
precipitaciones anuales registradas en el país contienen valores de
acidez entre ligero, mediano y alto, de ahí la importancia de darle
seguimiento a este problema ambiental.
Las lluvias ácidas son aquellas cuyo Ph es inferior a 5,5, e
incluyen también el rocío, granizo, niebla y nieve. Según indicó el
especialista, este fenómeno ocurre cuando la humedad del aire
reacciona con el óxido de nitrógeno y el dióxido de azufre, emitidos
por la quema de combustibles fósiles y otras actividades
industriales.
Al interactuar con el vapor de agua esos gases forman ácido
sulfúrico y nítrico, los cuales se precipitan hacia la superficie
terrestre junto con las demás sustancias suspendidas en la
atmósfera.
Como sucede en el resto del mundo, en Cuba suelen producirse por
la llegada de masas de aire capaces de transportar a larga distancia
los contaminantes generados en otras áreas geográficas, o debido al
aumento de las emisiones locales de sulfatos y nitratos.
En el caso de nuestro país, precisó el doctor Osvaldo Cuesta, las
lluvias ácidas son más frecuentes en la zona minero metalúrgica del
norte de Holguín (Moa y Nicaro), Pinares de Mayarí, Nuevitas,
Cienfuegos, Palo Seco, en Camagüey, La Palma, y el tramo Mariel-Ciudad
de La Habana.