La
vinculación laboral de cerca de seis mil discapacitados visuales en
Cuba figura entre los logros de la Revolución y de la Asociación
Nacional del Ciego, la cual cumple su aniversario 35 el próximo 19
de julio.
Alrededor del 75 por ciento de esos hombres y mujeres se
desempeñan como profesionales, técnicos u obreros, gracias a las
oportunidades creadas para la rehabilitación, la educación y la
incorporación al empleo de este sector poblacional, antaño
discriminado, reporta la AIN.
También en el país funcionan 150 talleres especiales
pertenecientes a las industrias locales, donde estos impedidos
visuales laboran junto a otros con limitaciones físicas e
intelectuales, y algunos de ellos son vanguardias nacionales,
dirigentes sindicales y administradores.
Hay, además, otras opciones, como el contrato a domicilio y el
trabajo por cuenta propia, que permiten a los invidentes sentirse
útiles en la sociedad.
El acceso a la vinculación laboral se logra mediante el programa
de empleo para discapacitados Proemdi, que incluye el análisis de
las posibilidades de cada persona.