Aún cuando los tres primeros días de junio reportan el 29 por
ciento del registro histórico de precipitaciones del mes, la
provincia de Camagüey, la de mayor extensión territorial de Cuba,
continúa atenta a la sequía agrícola, reporta la AIN.
Mayo cerró el acumulado de lluvias del año con apenas el 23 por
ciento, muy por debajo de la media histórica, cuando en el
archipiélago caribeño se está en plena etapa primaveral.
Albert Rodríguez, especialista en agrometeorología del Centro
Meteorológico de Camagüey, dijo a la AIN que el 76 por ciento de la
provincia registra hoy entre un 50 por ciento o más de humedad de
los suelos por esa causa, y el resto está por debajo.
Pero la sequía está ahí, agregó, porque esto puede ser una
situación eventual y si en los próximos 30 días no ocurren
precipitaciones propias de la etapa, se vuelve a padecer similar
realidad iniciada desde fines de 2008, aún con el paso de varios
huracanes, y acrecentada a lo largo de 2009 por el bajo régimen de
lluvias.
Actualmente las 53 presas y micropresas de Camagüey, la que más
embalses artificiales tiene en el país, apenas reportan el 33 por
ciento de agua almacenada.
Según Luis Mane, técnico de la Empresa de Aprovechamiento
Hidráulico, las presas más deprimidas son las destinadas al riego
agrícola, mientras que las de abasto a la población se comportan en
mejores condiciones, aunque se aplican medidas para el uso racional
de sus reservas.
Camagüey con 15 mil 615 kilómetros cuadrados, es una región con
pocos ríos y aguas subterráneas, hoy con un potencial de reservas de
agua importante, a partir del programa de la Voluntad Hidráulica
destinado a un aprovechamiento de los recursos hidricos para el
desarrollo económico programado por el Estado cubano desde la década
de 1960 y 1970.