Decenas de bombas de la II Guerra Mundial que aún permanecen sin
explotar amenazan este viernes la integridad de algunos edificios
ubicados en el corazón colonial de Manila, reporta Prensa Latina.
El hallazgo de esos artefactos explosivos ha interrumpido varias
veces las obras de reconstrucción del antiguo ayuntamiento de
Intramuros frente a la catedral más famosa de la urbe, informaron
medios de prensa locales.
El casco histórico de Manila es uno de los principales destinos
turísticos del archipiélago, a pesar de su deterioro y la lentitud
con la que avanzan las obras constructivas.
Jojo Capacete, jefe de operaciones de Bactec, empresa
especializada en la desactivación de explosivos, señaló que el
riesgo de que estallen las bombas siempre existe, el daño depende de
si afecta o no uno de los pilares.
Si no golpea uno de los pilares la construcción quedará dañada,
pero no estará en peligro, explicó.
Por suerte, comentó, apenas han ocurrido incidentes de este tipo,
sólo recuerdo uno importante en Intramuros hace más de 30 años
cuando hubo varios heridos por la explosión de un artefacto.
Bactec calcula que cerca de un millar de bombas permanecen
ocultas en el área metropolitana de la ciudad, aunque se hallaron
más de un centenar.
La compañía privada colabora con la división especial de
artificieros de la Policía de Manila, encargada de recoger y
entregar los explosivos para su desactivación.