Un agente fronterizo estadounidense en Tucson, Arizona, reconoció
este viernes haber golpeado a un mexicano que tenía bajo custodia,
en otro caso de extremismo policial contra inmigrantes, reporta
Prensa Latina.
El policía Eduardo Moreno admitió ante un jurado que había
pateado al hombre, luego lo lanzó al suelo y le pegó en el estómago
con un bastón, pese a que el sujeto ya se había entregado a la
autoridad.
Los hechos ocurrieron a mediados de mayo último cuando Moreno
escoltaba a la víctima hasta un centro de detención en la localidad
de Nogales, Arizona, en el sur de este país.
Fiscales explicaron que la sentencia contra el guardia de
fronteras se confirmará el 12 de agosto venidero y se prevé una
multa de 250 mil dólares por su conducta inapropiada bajo servicio
militar.
Esta noticia sucedió a un pedido de México ante Washington para
que abogados estadounidenses investiguen las circunstancias en que
murió un indocumentado presuntamente por golpes de agentes
federales.
Testigos dijeron que el mexicano Anastasio Hernández tras ser
detenido el pasado 28 de mayo recibió puñetazos y descargas
eléctricas de una patrulla fronteriza en San Diego, California.
Hernández fue hospitalizado después del incidente y falleció
horas más tarde en el hospital Scripps de Chula Vista, según
indicaron noticiarios californianos.
Su proceso de deportación había sido iniciado como consecuencia
de una multa de tránsito. El mexicano vivía en Estados Unidos desde
hace 25 años.