Aun
cuando estuvieron distantes del podio de premiaciones, el séptimo
escaño en Changzhou de la dupla sincronizada de trampolín integrada
por Jorge Betancourt y José Antonio Guerra, con total de 416, 46
constituyó buena actuación.
Máxime a sabiendas de que esta XVII Copa del Mundo reúne a los
mejores clavadistas del planeta, como los anfitriones Kai Qin-Yutoung
Luo, ases con 460,62.
El binomio antillano superó el 405,33 de las preliminares y con
creces el 366,18 del Grand Prix de Montreal, pero su mejoría no
alcanzó para preseas, completadas por los estadounidenses Troy
Dumais-Kristian Ipsen (440,01) y los ucranianos Illya Kvasha-Oleks
Prvgorov (432,30), por ese orden.
Inscritos 15 dúos, solo ocho arribaron a la final, y habituales
animadores quedaron fuera de la fiesta de las medallas como los
canadienses Alexandre Despatie-Reuben Ross (424,92), cuartos, y los
rusos Dmitry Sautin-Yury Kunavov (419,61), sextos.
En las semifinales de plataforma individual, la novel china de 14
años Yadan Hu (432,00) enseñó las garras y desplazó al segundo
puesto a su coterránea y monarca olímpica de Beijing’08, Chen Roulin
(416,25). La australiana Melissa Wu (379.75) cerró el trío de
avanzada, en tanto la mexicana Paola Espinosa, reina mundial en
Roma’09, avanzó quinta con 345,15.
Hoy, en los individuales del trampolín, nos representarán
Betancourt y el debutante de 16 años Abel Ramírez, clasificado para
los I Juegos Olímpicos de la Juventud.