Un
programa intensivo en el acopio de frutas que busca un mejor
aprovechamiento de estos renglones, se desarrolla en la provincia de
Santiago de Cuba, una de las mayores productoras del país.
En lo que va de año se han entregado a la industria para su
posterior procesamiento 253 toneladas de zapote, 231 de piña y 220
de frutabomba, volúmenes que irán en aumento en dependencia de la
época del año más proclive para la maduración de esos frutos.
José Luis Borges, jefe de Acopio en el territorio, dijo a la AIN
que también están listas para iniciar su proceso industrial 38
toneladas de guanábana, 21 de tamarindo, 19 de níspero y 10 de
guayaba, todas con utilidad en la elaboración de helados, jugos y
refrescos, muy demandados por la población.
Uno de sus mejores aprovechamientos es en la elaboración de
helados, con el que se puede ahorrar hasta un 30 por ciento de la
leche que se consume cuando este producto se fabrica a partir de
ingredientes industriales.
Las frutas juegan un papel trascendental en el equilibrio de la
dieta humana por sus cualidades nutritivas, pues aportan sustancias
naturales altamente beneficiosas para la salud, además de una gran
cantidad de vitaminas y minerales.
De ahí que en Santiago de Cuba constituye un objetivo primordial
garantizar el puntual acopio y evitar la pérdida de esos frutos, que
son utilizados de distintas maneras en beneficio del consumo social.
Judith Ojeda, residente en la Ciudad Héroe, se refiere a la
utilidad de las frutas como componente esencial en la vida de las
personas, no me imagino sin la posibilidad de comerme una o
disfrutar de un buen helado, jugo o refresco, más con el sofocante
calor propio de esta tierra, expresó.
Borges explicó que a partir de junio y hasta agosto,
fundamentalmente el mango, piña, guayaba y guanábana entran en
etapas con elevados índices de maduración, lo que exigirá un trabajo
arduo en el acopio de esas y otras frutas.