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Carretera Granma Lo
que provoca el cambio climático
JOSÉ ANTONIO TORRES
La carretera Granma, que enlaza a decenas de asentamientos a lo
largo de la franja costera de la Sierra Maestra, no tiene
precedentes. Su ejecución puso a prueba la capacidad de respuesta de
proyectistas, expertos e ingenieros de varios territorios y
ministerios de la nación, pero no se podía prever el grave cambio
climático ocurrido en estos años por el cuál esa zona ahora es
constantemente azotada por las tormentas y huracanes que se
desplazan por el sur de Cuba.
Los
campesinos de varias demarcaciones con frecuencia quedan aislados
por el desbordamiento de los ríos y las penetraciones del mar.
Transformar la vida en el principal macizo montañoso del país y
poner fin al letargo de miles de familias campesinas, cuya única vía
de comunicación era a través del mar, figuran dentro del beneficio
socioeconómico de la obra más cara edificada por la Revolución en la
región oriental.
Transcurridas varias décadas el vial está muy dañado. Los más de
100 millones de pesos invertidos por el Estado para cimentarlo se
pierden aceleradamente por la falta de mantenimiento y por el hecho
de que todo lo que se haga por reconstruir la vía en el actual
trazado se puede volver a perder por los efectos del cambio
climático.
El
puente sobre el río La Magdalena es uno de los que corre peligro de
colapsar.
ALERTA NECESARIA
Así lo evidencian tres puentes a punto de colapsar, otros cuatro
con serias averías y 115 kilómetros afectados por las penetraciones
del mar, las inundaciones y los deslizamientos de tierra, hechos que
acentúan su deterioro y limitan la transportación de cargas y
pasajeros por el litoral de las provincias de Santiago de Cuba y
Granma.
De este ejemplo —que concierne y compromete a todos— emanan
importantes lecciones. No basta con conocer los problemas; también
es necesario buscarles solución, evitar que las dificultades atenten
contra el objetivo de preservar lo que con tanto esfuerzo
construimos.
Ningún especialista se aventura a dar una cifra sobre lo que
costará reparar la carretera Granma. Solo para arreglarla hasta la
localidad de Chivirico, que es menos de la mitad de la distancia
total, el país debe volver a erogar más de 32 millones de pesos. Sin
embargo, la preocupación no solo radica en conocer el importe de la
rehabilitación, sino que ahora es necesario tener en cuenta, además,
cuánto podrán incrementarse los gastos en las reparaciones.
Un país bloqueado y con escasos fondos financieros tiene que ser
previsor. Conocer el importe de la reparación es tan importante como
alertar a las autoridades en cuánto se incrementarán los gastos si
no se acomete la rehabilitación.
La belleza que conforma el paisaje natural del municipio de Guamá
resalta entre los atractivos de un vial donde las secuelas de
huracanes y temporales cada vez son más graves y visibles. Lo que
inicialmente hechizaba tanto a lugareños como a visitantes, hoy los
induce a reflexionar sobre los riesgos y consecuencias de las
transformaciones climáticas.
Varias zonas del litoral han derivado en puntos muy vulnerables,
donde las olas penetran hasta cerca de 100 metros en tierra firme.
En otras el desbordamiento de los ríos y la inestabilidad de la
marea ofrecen peligro. Han desaparecido extensos tramos de la
carretera e, incluso, en algunas áreas falta una senda del pavimento
o se transita por un espacio que históricamente perteneció al mar.
Atendiendo a su fragilidad se confeccionó un atlas de peligros
naturales, que ubica los lugares proclives a las afectaciones y la
conducta a seguir en los escenarios pre desastres.
Estudios realizados por el CITMA alertan que en un periodo de 50
a 100 años las circunstancias se agravarán, situación que conlleva a
adoptar decisiones coherentes y preventivas, como la de variar el
trazado en los tramos más sensibles.
SIN CRUZARSE DE BRAZOS
Es imprescindible comprender la prioridad que requiere y demanda
garantizar la sistemática reparación de esta vía por la cual
transitan anualmente más de 150 000 toneladas de alimentos y
productos que llegan o salen de la Sierra.
Debido al deterioro, ahora es necesario reparar las 560 obras de
fábrica entre las cuales se incluyen alcantarillas y drenaje en los
badenes así como 33 puentes del vial; además, construir otros cuatro
puentes en zonas vulnerables, como es el caso del río Sevilla, que
con frecuencia incomunica a los más de 30 000 habitantes del
municipio de Guamá.
Osvaldo Mustelier, director del Centro Provincial de Vialidad,
explicó que desde el 2005 el puente de La Magdalena, el más alto
construido en la Sierra Maestra, cuenta con un proyecto para darle
mantenimiento a una de las pilastras socavadas.
"Dilación innecesaria presenta la canalización de los 32 ríos y
22 riachuelos que corren por la cordillera y desembocan en el
litoral. Urge ordenar el escurrimiento superficial de las aguas que
están fuera de sus cauces y provocan inusuales crecidas".
En varios tramos hay comunicación terrestre gracias a la labor de
los camineros y la brigada municipal de mantenimiento vial, que
hacen cuanto está a su alcance por restituir la transportación.
Cándido Núñez, primer secretario del Partido en Guamá, ratificó
que se estudia la solución a los problemas; además, el Consejo de
Defensa y la Oficina de Inspección del Transporte supervisan la
circulación en áreas donde el tránsito es complicado.
Pedro Pablo Ojeda, presidente del gobierno local, corroboró que
existen 20 puntos de la carretera con serias averías. La situación
más compleja se encuentra en Las Bijas y La Ubita.
"En Babujal evaluamos alejar la carretera de la costa. Lo
aconsejable es abrir una vía por encima de las montañas, que algunos
calculan en el orden de los 10 kilómetros".
La complejidad de los actuales problemas que persisten en la
reparación de la obra ingeniera, requiere de soluciones en las
cuales se tengan en cuenta, además del componente económico, los
diferentes fenómenos climáticos que puedan en un futuro afectarnos.
Por ello es tan importante tener en cuenta la integralidad que
debe primar en las acciones, lo cual significará también una
adecuada preparación de la inversión que permita tomar decisiones
puntuales y evite la improvisación. |