El
primer ministro irlandés, Brian Cowen, pidió formalmente al gobierno
de Israel que permita la entrada a Gaza de su barco Rachel Corrie,
cuya carga contiene ayuda humanitaria para la bloqueada región
palestina, reporta Prensa Latina.
La embarcación, que lleva el nombre de una activista
estadounidense asesinada en 2003 en Rafah, salió el pasado lunes de
la isla de Malta y tiene previsto cruzar por la zona donde el
ejército israelí asaltó a la flotilla Libertad, que llevaba el mismo
destino.
El Rachel Corrie transporta equipo médico, material escolar y
cemento, uno de los productos prohibidos por las autoridades
israelíes, según medios de prensa irlandeses.
Cowen advirtió a Israel que habrá consecuencias si sus ciudadanos
resultan heridos.
El barco lleva a bordo 15 activistas y, según Derek Graham, uno
de los miembros de la tripulación, están más decididos que nunca a
continuar su misión.
Graham subrayó que informará a Israel constantemente de su
posición y pediría a la tripulación permanecer sentados con las
manos en alto en caso de ser asaltados, para evitar argumentaciones
posteriores sobre uso de armas por los tripulantes.
El primer ministro también exigió la liberación inmediata de sus
ciudadanos que iban en los barcos atacados el pasado, cuando se
dirigían a Gaza.
Ese territorio palestino, al que Israel arreció su bloqueo naval
y terrestre desde junio de 2007, fue devastado por una agresión
militar de 22 días a finales de diciembre de 2008 y enero de 2009,
con saldo de más de mil 400 muertos y cinco mil 300 heridos.